26 de agosto de 2023

LA CULPA ES DEL CONEJITO 7

 Parte 1 de: Las mentiras que nos dijimos

Fandoms:  Top Gun (Movies), Thunderheart (1992)

Relaciones:
Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Walter Crow Horse/Ray Levoi

Personajes:
Tom "Iceman" Kazansky, Pete "Maverick" Mitchell, Carole Bradshaw, Sarah Kazansky, Jake "Hangman" Seresin, Bradley "Rooster" Bradshaw, Ron "Slider" Kerner, Ray Levoi, Walter Crow Horse, Grandpa Samuel Reaches, Personajes Infantiles Originales

Etiquetas adicionales:
Personaje Trans Masculino, Embarazo no Planificado, Relación Secreta, Poliamor, Tom "Iceman" Kazansky Vive

ÍNDICE: http://palabraspulsares.blogspot.com/p/las-mentiras-que-nos-dijimos-1-la-culpa.html

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Capítulo 7: 1996 

Sumario:
Abre el sobre con cuidado. Contiene las habituales cartas de Carole y Brad, pero también dos fotos del primer cumpleaños de Sean Peter Kazansky.
Pete traza con el dedo el perfil de su hijo Sean, al que todavía no conoce en persona, y siente que se le detiene el corazón.
¿Cómo pudo soportar esto Ice, cuando nació Jake?
Este vacío horrible, esta sensación de que cada instante se pierde algo trascendental en la vida de Sean y Jake mientras está aquí, rodeado de gente que no lo comprende -que ni siquiera puede saber de su verdadera familia-, como peón en el juego político en que ha degenerado la Guerra de Yugoslavia.

Lunes 5 de febrero

Cuando entra a la oficina, Viper está de pie mirando por la ventana hacia las pistas de aterrizaje. 

–Siéntate, Kazansky -dice sin volverse.

El capitán obedece. Sabe que a Viper le gusta dejar a la gente esperando, para probar sus nervios. Como no tiene idea de por qué lo llamó, Ice recurre a su técnica favorita para evitar los nervios en las antesalas del poder: se pone a repasar mentalmente sus tareas para el resto de la semana. Brad está creciendo muy rápido, por lo que prometió llevarlo a comprar un nuevo uniforme de beisbol mañana martes, que no tiene práctica. El miércoles será el único adulto en casa: es una de las raras noches en que coinciden las guardias de Carole en la sala de emergencias del Kaiser Permanente de San Diego y Sarah en la Clínica UC de Medicina Maternal y Fetal. Por supuesto que harán pasta, pues Tom es un hombre de muchos talentos, pero la cocina no es uno de ellos.

El jueves hay reunión en la escuela de sus cekpápi: Jake y Sam son co-dependientes, les ha dicho la maestra de kindergarten, y deben atender el problema. Personalmente, está feliz con su dinámica. Es mucho mejor que el año pasado por estas fechas, cuando el nacimiento de Sean llevó a Jake a retraerse a niveles preocupantes. Febrero de 1995 fue duro. Después la recuperación fue lenta. Desde que entraron al kínder, Sam y Jake volvieron a ser el dúo enérgico y pícaro de siempre. Le recuerda su propia relación con Ray a esa edad -algo que por supuesto no puede decirle a la maestra- y le alegra que Carole y Sarah opinen lo mismo. Tienen la seguridad de que lo que incomoda a la maestra es que no tienen el mismo apellido, y por tanto no deberían comportarse como gemelos. Pero el hecho es que les han educado como si lo fueran. Tendrán que hilar fino.

Pete debe llamar por teléfono el viernes. Oficialmente sigue a bordo del USS Eisenhower como parte del bloqueo a Yugoslavia en el Adriático, pero… El tono ansioso en que pregunta por la familia y algunos detalles en las cartas le hacen sospechar que está haciendo operaciones encubiertas. Después de todo, Mav es el mejor piloto de guerra de su generación -Tom puede admitirlo para sí mismo- y seguro los jefes piensan que tenerlo persiguiendo contrabandistas de carbón es un desperdicio de talento. Si Pete está haciendo operaciones encubiertas, probablemente es parte de las investigaciones sobre masacres étnicas y campamentos para violar establecidos por los serbios. Los rumores sobrepasan las anécdotas más repugnantes de la Segunda Guerra Mundial y de Vietnam.

Cuando Pete conoció a Sarah en Pine Ridges en marzo de 1991, le bastó un día para darse cuenta de cómo había empezado aquel embarazo. Que su pareja supiera leer las pistas y cómo comportarse, más el hecho de que creció dando tumbos entre hogares de acogida, le hace sospechar que Mav tiene cierta experiencia con la violencia sexual. Como acompañante al menos, tal vez como víctima. Claro que Mav nunca le ha dicho nada, pero estar cerca de esas investigaciones debe haber traído de vuelta el trauma.

Uno de los proyectos en los que trabaja ahora es mejorar la atención a los problemas de salud mental del personal en activo. ¿Acaso pueda convencer a Pete de buscar ayuda cuando regrese?

Corta sus reflexiones cuando Viper por fin deja la ventana y se sienta en su buró.

-¿Todo bien con el simulacro 31?

Ice asiente, agradecido de que el comandante reconozca los nervios que le da ese ejercicio.

-No hubo cambios significativos. Este curso la competencia por la placa no está muy reñida, Robin y Halcón van cinco puntos por delante de Loky y Bagel. 

-Bien, me gusta que de vez en cuando las cosas salgan se espera. Pero no te llamé por eso, sino para hablar de tu futuro.

-¿Señor?

-El alto mando ha decidido que nuestro Programa de Instrucción de Tácticas de Combate Aéreo de la Marina se fusione con el Centro de Combate Naval y Guerra Aérea. Hay razones presupuestarias y razones legítimas para ello, pero el hecho es que este verano Top Gun se traslada a la Estación Aérea Naval Fallon, en el oeste de Nevada.

Viper calla y lo mira a los ojos. Fiel a su sobrenombre, Iceman permanece impasible.

-Entiendo que tienes una familia grande.

-Dos niños no es…

El comandante lo hace callar con un gesto.

-Se que Jester te dejó su casa, Kazansky.

Tom cierra la boca. Los ojos de Viper se dirigen hacia la ventana y se pierden en el cielo.

-El capitán Heatherly es un excelente piloto, como lo eres tu, -hace una pausa- y como lo es Mitchell -agrega finalmente.

Sus siguientes palabras tienen un tono meditabundo, reflexivo.  

-Se que Top Gun ya no será tan atractiva con este cambio. Fallon está a más de una hora de Reno, es imposible vivir fuera de la base. Respecto a ti, dos años como instructor son suficientes para mejorar el expediente. Si te quedas más, empezará a dar la impresión de que perdiste las agallas y no podrás ascender. El vicealmirante Steils necesita un nuevo jefe de operaciones en la Base Naval de San Diego, el capitán Chester "Hammer" Cain ha hecho un buen trabajo y será contraalmirante de primer nivel en el verano. Le darán un barco -Viper hace una mueca, el hecho no lo hace feliz-, por lo menos no es un portaaviones. ¿Te interesa ese puesto?

Tom no tiene que pensarlo.

-Por supuesto señor.

 

Viernes 23 de febrero

-Mitchell.

El oficial a cargo del correo lanza el nombre sin entonación alguna, y Pete se acerca a recoger su paquete con la cabeza baja. No quiere llamar la atención, pues ya está en malas con media base por su “sensibilidad extrema”. El sobre fue fechado el 19 de febrero por la oficina de correos del USS Eisenhower. Tardó casi una semana en llegar a esta base secreta de vigilancia.

Va con paso rápido a su habitación, que encuentra vacía. Parece que su compañero de cuarto sigue en el comedor. Pete se mete en la cama y cierra la cortina. Es toda la privacidad que tiene y debe aprovecharla.

Abre el sobre con cuidado. Contiene las habituales cartas de Carole y Brad, pero también dos fotos del primer cumpleaños de Sean Peter Kazansky. En una, Sarah y Tom están sentados casualmente, ella tiene en los brazos a Sean y Jake habla con su padre. Tom tiene una mano en el hombro de su hijo mayor y ambos miran a la cámara con sorpresa mientras Sarah sonríe pícara. Se imagina a Carole diciendo “Eh, ustedes tres, sonrían” o algo parecido. La segunda es más convencional: el cumpleañero a punto de soplar la vela de su pastel. Claro, como Sean es pequeño aún, Sarah lo tiene cargado. A la derecha tiene a Jake y Brad, a la izquierda a Sam y Tom. Les cekpápi tienen las mejillas hinchadas, seguro les dieron la tarea de soplar la vela en lugar del bebé. Brad sonríe de oreja a oreja y Tom tiene una expresión entre agotada y feliz.

Pete traza con el dedo el perfil de su hijo Sean, al que todavía no conoce en persona, y siente que se le detiene el corazón.

¿Cómo pudo soportar esto Goose, cuando nació Brad?

¿Cómo pudo Ice, cuando nació Jake?

Este vacío horrible, esta sensación de que cada instante se pierde algo trascendental en la vida de Sean y Jake mientras está aquí, rodeado de gente que no lo comprende -que ni siquiera puede saber de su verdadera familia-, como peón en el juego político en que ha degenerado la Guerra de Yugoslavia.

Pero ya falta poco. Los acuerdos de Dayton han llevado a la reducción radical de los operativos de vigilancia. Esta base desaparecerá en dos semanas y el podrá regresar al USS Eisenhower a perseguir contrabandistas. No olvidará lo que aprendió durante la recopilación de información para los informes sobre el genocidio bosnio y los campamentos de mujeres y niñas con embarazos forzados, pero al menos estará lejos. Se agotará tanto volando sobre el Adriático que caerá en la cama totalmente agotado e incapaz de soñar, así mantendrá las pesadillas a raya hasta que Tom y Sarah las borren al hacerle el amor.

La puerta se abre y Pete escucha los pasos de su compañero de cuarto. Se apresura a guardar la correspondencia y ponerla bajo la almohada. Se queda quieto y en silencio. Su compañero cree, o finge creer, que duerme, apaga la luz y se mete en su cama.

 

Lunes 8 de abril

Bradley sale de la escuela y busca con la mirada el auto de Ice. No lo ve. Extraño.

Habitualmente, Ice lo espera con el motor encendido y se van a la base naval Miramar, donde él hace la tarea mientras Ice termina sus obligaciones y entonces se van a University City. Le gusta estudiar en la oficina de Ice, con el ruido de los aviones alrededor. En Top Gun todo el mundo sabe de su papá Goose y su papá Maverick, pero no actúan como si la muerte de su primer papá sea algo por lo que deba estar triste todavía, después de diez años.

Bradley aprieta los puños y piensa en la nota para su madre que lleva en la mochila. Tiene ganas de romperla, pero Ice le explicó que destruir documentos oficiales es un delito. No está seguro de si las notas de la trabajadora social clasifiquen como documentos oficiales, así que mejor no arriesgarse.

Tampoco entiende por qué lo llevaron a la oficina de la trabajadora social, después que dijo en la clase que no es huérfano. No entiende por qué sus maestros insisten en que es huérfano y le preguntan si extraña a su primer papá. Brad no extraña a Nick Bradshaw porque no lo recuerda.

Entiende que su mamá sí lo extraña. Puede verlo en algunos gestos, y cuando visitan su tumba en su cumpleaños y el aniversario de su muerte.

Pero a él Nick Bradshaw no le hace falta. Tiene a su papá Maverick, que ha estado junto a él toda su vida, haciendo lo mismo que hace el resto de los papás: enseñarlo a vestirse solo, ayudarle con las tareas, explicar cómo lavar platos, jugar en el patio, leerle cuentos por las noches. Incluso trajo a Jake a casa para que él fuera un hermano mayor. Cuando Maverick se tuvo que ir a luchar contra los terroristas al otro lado del mundo le dejó otro papá de repuesto, Ice. Ahora tiene  dos papás y dos mamás que se llevan bien entre sí, y no necesitó ningún divorcio para conseguirlos. En su opinión, él es el niño más afortunado de toda la escuela, y no el presumido de Nathan Trent.

Ser el más afortunado y el más lindo son cosas distintas. Pero no se lo dirá a Nathan.  

Intentó explicárselo a la trabajadora social, pero no debe haberlo hecho bien, porque ella se puso muy seria. Luego le hizo dibujar con unos colores todos gastados y al final le dio esa nota sellada para su mamá.

¿Tal vez le pueda dar la nota a Ice?

Bradley patea una piedra y pondera el asunto.

Ice es su papá también, y la nota dice “al padre o guardián de Bradley Bradshaw”. Por lo menos puede preguntarle si le interesa verla. Si Ice decide que puede leer la nota, podrían terminar con el desagradable asunto antes de la cena.

Si, es una buena idea.

Tomada la decisión, Brad vuelve a buscar el auto de Ice en el parqueo. Ve otra cosa.

Se lanza a correr, Maverick se aparta de la Kawasaki y lo recibe con un abrazo estrecho.

-Brad, pequeño mío -suspira.

-Mavpá -gime el niño mientras oculta el rostro en el cuello oloroso a gasolina y cuero.

-Te extrañé mucho, Brad.

-Yo también te extrañé mucho Mavpá.

-Bueno, ya estoy de vuelta.

-¿Mataste a todos los terroristas?

-Hice lo que me ordenaron -repone Mav. No es una respuesta concreta, pero satisface a Brad. Su papá señala hacia la moto -¿Nos vamos?

Brad asiente, Mav le pasa el casco y se van volando por las calles de Miramar hacia University City. Entran a la casa a través del garaje y suben por la escalera interior. Les cekpápi están en la sala y el ruido les hace mirar hacia la galería. Se levantan en cuanto reconocen a Brad y Mav.

-Iná, llegó Mavpá -chilla Jake.

Samantha se abraza a una pierna de Mav.

-¡Oh! Sam, qué linda estás mi niña. - Pete la aparta un poco, le toma un mano y la hace dar una vuelta. -Cada día te pareces más a tu iná.

-¿Y yo? -pregunta Jake, que se detuvo a unos pasos- ¿Yo también me parezco a mi mamá?

Pete no responde enseguida, sorprendido por la pregunta. Jake nunca le preguntó por su madre biológica antes. Pestañea confuso. La puerta principal se abre y Ice entra a la casa con dos bolsas de compras en las manos. Pete mira brevemente a su pareja y luego a Jake.

-Si -dice al fin-, te pareces mucho. ¿Ahora me darás un abrazo?

Jake parece satisfecho con la respuesta, y se pasa el resto de la jornada pegado a su padre. Incluso pide a Pete que lo ayude a bañarse -le había contado muy orgulloso en una de las llamadas desde Yugoslavia que ya lo hacía solo- y que lo arrope para dormir. No es nada extraño, después de todo pasaron casi dos años sin verse, es lógico que Jake sienta un poco de ansiedad. La pregunta sobre su madre, eso sí lo preocupa.

Ya en cama, Pete comenta el asunto con Sarah y Tom.

-Me preguntó sobre su madre. Nunca antes preguntó. Cuando me fui, Carole era su mamá y no estaba muy interesado en parecidos físicos. ¿Esto es algo nuevo que aprendió en el kindergarten?

Sarah intercambia una mirada incómoda con Tom, quien suspira.

-¿Y bien? -insiste Pete.

-Empezó con el nacimiento de Sean -dice al fin Ice. -Les explicamos que el nuevo hermanito llegaría en el invierno, que estaba creciendo en la barriga de Sarah. Por supuesto que preguntaron cómo había llegado allí, y les hicimos el cuento de la semilla de amor.

-Que después de todo no es tan mala metáfora -comenta Sarah.

Ice resopla, no están totalmente de acuerdo en eso, pero… él continua su relato.

-Decidimos que era mejor tener el parto en la clínica donde trabaja Sarah y pasamos la noche allí. Como no hubo complicaciones, regresamos al día siguiente, cuando la casa estaba vacía. Cuando llegaron en la tarde, ya estábamos aquí, creo que Brad y Sam lo entendieron como algo mágico, pero Jake reaccionó distinto. Dijo que Sean era muy pequeño, que era un error.

Sarah lo miró con ternura y extendió una mano invitando a Jake a acercarse.

“Claro que no es un error, cariño. Nació justo cuando correspondía. No todos los bebés nacen del mismo tamaño.”

Pero Jake se quedó parado cerca de la puerta, con expresión desconfiada. El modo en que entrecerró los ojos incomodó a Sarah: es la cara que pone Ice cuando algo le molesta y no entiende por qué.

“No.” Repitió el niño tozudo. “Yo soy mucho más grande en mi primera foto.”

Carole, Sarah y Tom intercambiaron miradas preocupadas. Ice fue a decir algo, pero Brad se le adelantó y empeoró las cosas.

“Eso es porque tu no viniste a casa enseguida.” Dijo distraído desde el otro lado de la cama, donde acariciaba con la punta del dedo el hombro del bebé. “Tenías casi un mes cuando Mavpá te trajo.”

“¿El qué?” Sam estaba inclinada estudiando el lanugo oscuro que cubre al bebé, pero la afirmación la hizo mirar a Brad, confundida. “¿Acaso Jake nació enfermo y se tuvo que quedar en el hospital?”

Jake miró a su hermano mayor con claro ultraje.

“¿Cómo que Mavpá me trajo? Yo soy tu hermano, salí de la barriga de mamá después que Mavpá puso una semilla de amor en ella. ¿No?” y miró directamente a Carole en busca de confirmación.

Carole tragó en seco, sorprendida. Nunca discutieron cuándo o cómo decirle a Jake que no es su hijo biológico. Después de todo el niño es rubio como ella y Brad -como Tom-, y se han educado como hermanos. Miró a Ice, que tenía una expresión complicada en el rostro, una mezcla de dolor y resignación.

“¿Mamá?” insistió Jake.

Pero Tom intervino. Se acercó al niño y puso una rodilla en el suelo para mirarlo de frente.

“Jake, tu llegaste a esta familia de un modo diferente. Te lo voy a explicar más tarde, pero ahora estás asustando a Sam y tu no quieres eso, ¿verdad?” el niño negó, avergonzado. “Bien, entonces te voy a cargar y vas a conocer a tu sunkaku, Sean.”

Ice tomó a su hijo en brazos y lo llevó a la cama. Sam se apartó, de modo que Jake pudo ver la cara arrugada y rosada de frente. Sarah reajustó su agarre y el bebé se movió un poco. Despegó los párpados lentamente, abrió y cerró la boca muy rápido, como si buscara qué masticar. Antes de que su mamá lo pegara al seno para alimentarlo, Jake vislumbró los ojos de Sean: verdes, como los suyos.

Pete tiene los puños apretados y la respiración entrecortada. El relato lo inquieta, pero se fuerza a mantener la calma.

-¿Y qué le dijiste después?

Ice hace una mueca incómoda.

-Tanto como podía: que él no creció en la barriga de Carole, sino de otra persona, pero que no podía quedarse a cuidarlo, así que confió en ti para hacerlo. Y que cuando tu llegaste a Miramar, Carole se dio cuenta de que era un bebé maravilloso y decidió ser su mamá. Que las mamás y los papás no siempre son quienes siembran la semilla, sino otras personas que nos quieren. Igual que Nick fue el papá de Bradley hasta que se fue al cielo y ahora tu eres su papá.

Mav asiente. Si, es tanto de la verdad como podían decirle. Al menos a los cuatro años.

-¿Y fue suficiente?

Sarah va a decir algo cuando el intercomunicador de Sean se activa. Se levanta rápidamente, pero antes de salir se voltea hacia la cama con expresión seria.

-Ice, dile toda la verdad -y sale.  

Pete alza una ceja, interrogante.

-¿Me dices cómo se tomó tu explicación?

-Lloró bastante los primeros días. Yo había pedido una semana para cuidar de Sarah, pero Carole tuvo que pedir vacaciones también, porque no se quería separar de ella. Se negó a ir a la guardería con Sam, la seguía como un cachorro a todos lados, lo poco que dormía, era en su cama. Hizo que Brad le marcara en un mapa el Mar Adriático y lo pegó en la pared de su cuarto. Casi no hablaba, excepto para preguntar cuándo regresarías, si Carole lo quería tanto como a Brad y -se detiene, suspira- si podía decirle algo de su otra mamá.

-Eso es lógico -dice Pete suavemente.

Ice asiente.

-Si, es lógico -repite con los dientes apretados. -La tensión le estaba pasando factura a todo el mundo. Brad… Brad se tomó como una ofensa las preguntas sobre esa persona desconocida. Creo que nunca había pensado de dónde trajiste a Jake y eso lo desequilibró. Una tarde estalló y le dijo era un bebé llorón y malagradecido, que al menos su primera mamá no se había muerto.  

-¡Oh! Eso es duro. ¿Cómo lo resolvieron al final?

-Sarah me habló algo del poder de los rituales y se me ocurrió organizar una ceremonia: firmamos un contrato.

-¿Un contrato?

-Si, le dije que Carole y Bradley firmarían un contrato para ser su mamá y su hermano de modo irrevocable. Tuve que explicarle el significado de la palabra, se sintió muy halagado. Le dije que no lo habíamos hecho antes porque él era muy pequeño y no podía comprender la importancia del asunto, pero que ya era lo suficientemente maduro para hacer las cosas oficiales. Fuimos a Miramar, con ropas formales. Viper nos recibió en su oficina vestido de gala.

-¡¿Reclutaste a Metcalf para eso?! -le interrumpe Mav.

-¡Me quería de vuelta en Top Gun! Le dije que tenía que ayudarme. Así que Viper le preguntó muy serio a Carole y Bradley si querían a Jake de modo irrevocable, insistí en que usara la palabra. Luego le preguntó a Jake si él les quería como mamá y hermano también. Jake dijo que si. Firmaron un contrato impreso en papel oficial de la Marina y Viper le puso tres cuños. Luego le tendió la mano a Jake, y le aseguró que había tomado una decisión excelente.

-¿Funcionó?

-El contrato está en su mesa de noche, al lado de tu foto, ¿no lo viste?

-Vi que tenía un marco nuevo en la mesa de noche, pero no me detuve a leerlo. ¿Esa es toda la verdad?

Ice parece avergonzado.

-Lo más importante es Jake -pero la afirmación es claramente defensiva.

-Si, -admite suave, y agrega- pero no lo único importante.

La advertencia de Sarah hizo que Mav prestase atención especial al lenguaje corporal de su pareja mientras hablaba. Ice está ligeramente encorvado, su mirada es huidiza, cierra y abre las manos alrededor de las sábanas constantemente. Sobre todo -y Pete no puede creer que no se diera cuenta antes- se ha puesto una camiseta y una camisa de pijama para ir a la cama. Una sospecha desagradable toma forma en su mente.

-Ice, tu no creerás que… Tu sabes que no es culpa tuya ¿verdad?

Tom suelta un bufido entre molesto e incrédulo.

-¿Y de quién es, Mitchell? Si me hubiera aceptado mi destino…

-¡Tu destino es ser almirante! -le interrumpe Mav. -El almirante Thomas Kazansky, que hará más por la marina y las fuerzas armadas que el mismísimo Chester Nimitz.

-¡Pues nací con el cuerpo equivocado para ese gran plan y cuando me embaracé de Jake debí comprenderlo! Cree que no tiene madre porque soy una cobarde. Pasó un mes llorando hasta dormirse del cansancio mientras preguntaba por su madre y yo estaba ahí, paralizada, inventando excusas en mi cabeza cuando solo tenía que dar el paso al frente y decirle “Soy yo, yo soy tu madre”.

-¡Ey! -Mav le toma el rostro entre las manos y lo obliga a mirarle a los ojos. -No hables así de ti mismo. Eres su padre. Jake no tiene madre porque tiene dos padres. Esa es la única verdad. Tu no eres un cobarde, Ice. Eres un hombre que hizo lo mejor que pudo de una situación imposible. Podías haberlo terminado ¿no?

Ice se hecha hacia atrás instintivamente, pero Mav lo toma por los hombros.

-Respóndeme.

Ice se muerde los labios, pero asiente.  

-Si, podía haberlo terminado.

-Y nadie te lo habría reprochado -le asegura Mav-, pero no lo hiciste. Le diste a Jake la oportunidad de nacer y a mi la oportunidad de ser padre. Eso no es cobardía, es valor. Un día, Jake será lo suficientemente mayor para entender todo lo que sacrificaste por él, pero todavía no. ¿Está bien? -el otro gruñe. -Tom “Iceman” Kazansky, mírame a los ojos y dime que entiendes lo que te digo.

Ice suspira profundamente y levanta los ojos.

-Entiendo que debemos esperar a que nuestro hijo sea adulto para explicarle cómo llegó a este mundo.

-Bien. -le da un beso corto en los labios y empieza a abrirle la camisa -Y si quieres culpar a alguien o algo, culpa al conejito.

-¿Al conejito? -Ice lo mira incrédulo, se deja quitar la camisa, pero agarra los bajos de su camiseta y Mav entiende que ese es el límite por esta noche.

-Si -confirma Mav mientras se acomoda abrazado a Ice-, la culpa fue del conejito.

Sarah llega un rato después y se mete en la cama del otro lado, de modo que Ice queda en el centro.

A la mañana siguiente, Mav se pone al timón de uno de los autos de la familia. Deja a Sam y Jake a la escuela primaria, a Sean en la guardería y finalmente a Sarah en la clínica. Deja el auto en el parqueo y emprende a pie el regreso a casa. Sabe que son casi dos horas de caminata a través del campus de la universidad de San Diego, pero necesita meditar.

No prever que Jake preguntaría por su madre biológica fue un error. Estaban tan apurados por establecer la virilidad de Ice que no pensaron en los efectos colaterales. Pero, bueno, no hay artículos en “Sport Ilustrated” sobre cómo manejar la información filial dentro de tu familia secreta, incestuosa y poliamorosa, así que cree que por ahora lo están haciendo bastante bien. La prueba es que ninguno de los dos ha sido objeto de una investigación DADT.

Ice hizo lo mejor de una situación imposible por segunda vez y Mav se siente como una porquería, porque de nuevo estaba volando y no junto a su pareja. Ama volar y ama a Ice, pero no puede tener sus dos pasiones simultáneamente. Lo supo desde que empezaron a flirtear en 1988. Con honestidad, habría sido igual en una relación heterosexual: ser piloto de la marina implica largos meses de separación, a veces incluso sin comunicación por misiones secretas. Goose y Carole aceptaron esas reglas, conoce otras parejas en situación similar. Claro, la diferencia clave es Jake.

Mav entiende la ansiedad de su hijo al comprender que no es exactamente como sus hermanos. Puede recordar cómo su mundo se derrumbó al saber que Duke Mitchell no regresaría. Su desespero por recuperar una semblanza de orden, para -comprende ahora- volver a sentirse igual a sus pares. Su madre no pudo darle nada de eso. Al dolor por la pérdida del esposo, se sumó el desamparo económico en que quedaron por la supuesta traición. Mary Mitchell invirtió todas sus energías en proteger a Pete del hambre, así que no pudo atender sus necesidades sentimentales. Luego murió. De niño, Pete estaba muy molesto por todo lo que su madre no le dio. De adulto, puede comprender sus prioridades: simplemente le tocaron malas cartas en el juego de la vida.

Pero la familia de Jake no está luchando cada día por mantener un techo sobre su cabeza, tienen cuatro salarios estables. Ello les permitió depositar la herencia del coronel Levoi en un fondo para pagar la educación superior de Jake, Sam y Sean. Nick y Carole empezaron el fondo universitario de Brad el mismo día que nació.

Sonríe con ese recuerdo. Tom no quería el dinero de su padrastro, pero Ray lo convenció de que usarlo en su familia no convencional sería la mejor venganza contra el hombre que lo obligó a vestir faldas por debajo de la rodilla y maquillaje desde los doce años.

Se para en seco. ¿Podría ser que…? Mav mira a los dos lados de la calle y ¡milagro!

-¡Taxi! -grita a todo pulmón. -A la estación de Amtrak de San Diego -ordena en cuanto se monta.

En la estación, Mav va a la fila de teléfonos públicos y llama a la sede del Consejo Tribal de la Tribu Oglala en Allen, Dakota del Sur. La conversación es breve, pero fructífera. En apenas diez minutos Walter le asegura que lo que necesita estará esperando a Sarah el próximo sábado, cuando haga su visita semanal al Centro de Salud de la Reservación Barona.

Ahora solo debe convencer a Ice.

-¡Oh! -dice su pareja con genuina sorpresa cuando expone su plan esa noche.

-Creo que es buena idea -opina Carole. -Jake necesita objetos concretos para construir sus propias memorias, así podremos trazar límites.

Sarah asiente.

-Si. Solo hay que explicarle bien que es algo muy privado, para asegurar que lo mantenga en su cuarto.

Miran a Ice, como la persona potencialmente más afectada, es quien tiene la última palabra.

-Jake es lo más importante ahora. Vamos a hacerlo.

Durante el resto de la semana, Mav se reintegra a la vida de la familia. Entre otras cosas, va a lidiar con la trabajadora social de la escuela de Brad. Le explica a la fastidiosa mujer que son una familia militar, así que la muerte de Goose fue algo perfectamente normal, y no, su hijo no necesita ayuda sicológica para procesar la pérdida, muchas gracias.

El sábado en la noche, se reúnen de nuevo en el comedor. Sarah le pase el paquete a Ice.

-Creo que es mejor que lo mires ahora, para que estés preparado cuando Jake lo reciba mañana.

Él asiente, pero no lo toca. Mav le pone una mano en el hombro.

-Puedes hacerlo -le anima.

Ice traga en seco y por fin abre el paquete con manos temblorosas. Contiene un objeto y una nota con la estilizada letra de su hermano Ray. Empuja el papel hacia Mav.

-Debe ser para ti.

Ice se obliga a tomar le objeto entre sus manos y estudiarlo por un minuto entero. Lo pone muy lentamente en la mesa y se va corriendo.

Esa noche, Mav le hace el amor muy suavemente y pretende que no nota sus lágrimas.

 

Domingo 14 de abril

-Jake, te tengo un regalo de cumpleaños -anuncia Mav a media mañana, después que terminaron de desayunar y están sentados en uno de los sofás de la sala.

-Mi cumpleaños ya pasó -dice sorprendido el niño.

-Si, pero yo no estaba aquí, así que quiero darte un regalo de cumpleaños atrasado. ¿Vas a decir que no a un regalo?

Jake abre mucho los ojos. ¡Por supuesto que no! Extiende los brazos.

-Dame, dame, dame Mavpá.

-¿Y a mi no me toca regalo? -reclama Sam, pero su iná la detiene.

-Este es un regalo especial para Jake, cariño. Espera.

Sam hace un puchero, pero se queda quieta.

Mav le entrega un objeto rectangular envuelto en papel de regalo azul. Jake rasga la envoltura con dedos nerviosos y se encuentra con el retrato de una mujer de cabello rubio oscuro y ligeramente ondeado, que le llega a la mitad de la espalda. Jake mira la foto sin comprender.


 -¿Quién es ella, Mavpá?

-Esta es tu primera mamá, Jake, la que te tuvo en su barriga, Rachel.

-¡Oh! ¡Mira Sam!

La niña corre hacia ellos. Bradley deja de fingir que está estudiando en la mesa del comedor y también se les une en el sofá.

En la foto, Rachel viste una camisa azul claro de lino, tiene un jersey rojo por encima de los hombros con las mangas entrelazadas sobre el pecho y pantalones blancos de pata de elefante. La joven mira a la cámara con las manos metidas en los bolsillos del pantalón y expresión seria, algo desafiante. Sus ojos son azules como el mar de invierno.

-¿Qué edad tenía en esa foto? -pregunta Bradley, que ya a los once años puede distinguir entre adolescentes y adultos.

-Diecisiete -dice Mav-, esta foto es de su fiesta de graduación de bachillerato, en el verano de 1987. Hicieron un baile temático de los setenta, por eso los pantalones tan anchos.

En realidad, Ray le informó que la foto es de junio de 1977 y habían obligado a Tom a vestirse con lo más moderno. La única concesión fue dejarle usar pantalones y no la falda acampanada que hubiera preferido el coronel. Probablemente es la última foto que se hizo Rachel Seresin antes de desaparecer y renacer como Tom Kazansky, recluta de la marina. Pero han acordado que cambiar la edad de la madre biológica de Jake servirá mejor a la historia que quieren contar.

-Mi primera mamá era muy bonita -dice Jake mientras pasa el dedo por el cristal.

-Si, lo era -Pete puede decirlo sin miedo. Está seguro de que se habría enamorado de Rachel Levoi, o Seresin, tan profunda e irrevocablemente como se enamoró de Tom “Iceman” Kazansky.

Jake mira a su padre con miedo.

-Ella… ¿está en el cielo con el primer papá de Brad?

-No, Jake, no está muerta -el niño suelta un suspiro de alivio-, pero no puede venir a verte. Es muy importante que entiendas, nadie puede saber quién fue primera mamá. Esa foto se tiene que quedar en tu cuarto. Eso va para ustedes también. ¿Pueden guardar el secreto?

Tres rostros muy serios asienten.

-Bien, será nuestro secreto.

 

1 de junio

Los últimos cuatro F-14 Tomcats y doce F/A-18 Hornets despegan de Miramar hacia Fallon. Una multitud de militares y civiles de San Diego se reúnen a ver el final de una era.

 

CAPÍTULO 8: 1998, febrero: https://palabraspulsares.blogspot.com/2023/08/la-culpa-es-del-conejito-8.html

NOTAS: 

Vocabulario
Lakota = Español
iná = madre
sunkaku = hermano menor
cekpápi = gemelos

 

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