Capítulo 4: Negociaciones 2
Sumario:
San Diego, California
-Estoy aquí, estoy aquí hijo. -qué gusto poder decirlo, poder decírselo a Jake- Disculpa.
-No hay nada que disculpar. Te prometo que no volverá a pasar. ¿Si?
Tom sonríe, emocionado por la promesa, pero incapaz de dejar su lado su faceta de estratega.
-No prometas cosas que no están bajo tu control. En menos de un mes serás papá, y tu tiempo dejará de ser tuyo.
Jake hace un ruidito risueño.
-Le noto muy entusiasmado con la perspectiva de ser abuelo, almirante Kazansky.
Salt Lake City, Utah
-El señor Lennox nos llamó hoy a las ocho -informa Elul, con tono disgustado-. Después de una diatriba de casi quince minutos, en la que nos contó, de modo mucho más detallado de lo que nosotros le hemos contado a usted, su experiencia de anoche, preguntó que cuándo podíamos cerrar el trato.
-¿Cerrar el trato? ¿Se refiere a la adopción?
-Si. -es evidente que a los abogados tampoco se les escapa lo inhumano del término, pero prefieren concentrarse en la ventaja para su cliente- Dijo que firmaría lo que quisiera con una condición: que Dunia no regrese a Utah nunca más.
