31 de marzo de 2025

Tengo derecho a esto 4

 Capítulo 4: Negociaciones 2


Sumario: 

    San Diego, California
    -Estoy aquí, estoy aquí hijo. -qué gusto poder decirlo, poder decírselo a Jake- Disculpa.
    -No hay nada que disculpar. Te prometo que no volverá a pasar. ¿Si?
    Tom sonríe, emocionado por la promesa, pero incapaz de dejar su lado su faceta de estratega.
    -No prometas cosas que no están bajo tu control. En menos de un mes serás papá, y tu tiempo dejará de ser tuyo.
    Jake hace un ruidito risueño.
    -Le noto muy entusiasmado con la perspectiva de ser abuelo, almirante Kazansky.

    Salt Lake City, Utah

    -El señor Lennox nos llamó hoy a las ocho -informa Elul, con tono disgustado-. Después de una diatriba de casi quince minutos, en la que nos contó, de modo mucho más detallado de lo que nosotros le hemos contado a usted, su experiencia de anoche, preguntó que cuándo podíamos cerrar el trato. 
    -¿Cerrar el trato? ¿Se refiere a la adopción?
    -Si. -es evidente que a los abogados tampoco se les escapa lo inhumano del término, pero prefieren concentrarse en la ventaja para su cliente- Dijo que firmaría lo que quisiera con una condición: que Dunia no regrese a Utah nunca más.

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Parte 6 de: Las mentiras que nos dijimos

Fandoms: Top Gun (Movies), Thunderheart (1992), Suits (US TV 2011)

Relaciones: Brigham "Harvard" Lennox/Jake "Hangman" Seresin, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Rick "Hollywood" Neven/Leonard "Wolfman" Wolfe

Personajes: Brigham "Harvard" Lennox, Jake "Hangman" Seresin, Sarah Kazansky, Tom "Iceman" Kazansky, Pete "Maverick" Mitchell, Leonard "Wolfman" Wolfe, Rick "Hollywood" Neven, Ray Levoi, Harvey Specter, Mike Ross, Personajes Infantiles Originales, Personajes Originales

Etiquetas adicionales: poliamor, transfobia, incesto, relación secreta, Personaje trans masculino, Abuso infantil implícito/referenciado, Personaje asexual, Sarah Kazansky es la hermana de Tom "Iceman" Kazansky, Jake "Hangman" Seresin es el hijo biológico de Iceman, Jake "Hangman" Seresin Needs a Hug, Drama familiar, Tom "Iceman" Kazansky vive, sexo telefónico, Homofobia Implícita/Referenciada, Adopción

ÍNDICE: https://palabraspulsares.blogspot.com/p/tengo-derecho-esto-las-mentiras-que-nos.html

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Capítulo 4: Negociaciones 2

 

Miércoles 1 de abril de 2020

 

San Diego, California

 

Despierta a las cinco treinta, como es habitual, pero añorando el calor del cuerpo de Brig a su lado. El mensaje en su móvil lo consuela: "Documentos enviados" dice, junto a la foto de dos carpetas legales. Jake sabe que son los expedientes de adopción para las autoridades de Utah y California. Aunque la documentación se presentó en formato digital, imprimir es siempre recomendable y, ¿por qué no decirlo?, da una cierta sensación de tarea cumplida.

Suspira y se mete a la ducha con una sonrisa soñadora en los labios.

No han terminado, por supuesto. El hermano de Brig -el muy cabrón- preparó los documentos para una tutela. Es necesario que accedan a firmar su contraoferta de adopción privada, frente al representante de la agencia de adopción. Luego el documento será registrado en la corte del distrito de Salt Lake. Lo bueno es que las adopciones entre miembros de familia tienen su propia línea de procesamiento. Jake supone que se debe a que Utah no tiene un periodo de revocación de consentimiento tras la renuncia a los derechos parentales. Una vez que firmas, no hay marcha atrás. Así que la corte es cautelosa en frenar ese tipo de arreglos entre familias, porque implica poner más menores bajo el cuidado del estado.

Los documentos de California son otra historia. El matrimonio Lennox también debe firmar el Convenio de Colocación para Adopción Independiente AD 924. En ese documento sólo aparece Brig como adoptante, no sea que su hermano frene en seco de repente. En lo que a la familia Lennox respecta, su tercer hermano es un solterón concentrado en su carrera. El AD 924 no se vuelve irrevocable hasta treinta días después del registro. En ese tiempo tendrán que lidiar con la investigación obligatoria del estado de California, ejecutada por la Agencia de Adopciones del Condado de San Diego. Después de que pasen esas revisiones podrán firmar y presentar para registro la ADOPT-200, en la que sí aparecerá Jake como segundo padre de Dunia. Sólo entonces será su hija de modo irrevocable. Brig le dijo que incluso preferiría que la niña tome el apellido Mitchell.

Anoche, cuando Brig le explicó que realizarían una inspección a la casa y entrevistas a todas las personas adultas residentes, Jake sintió algo de aprensión. La casa es grande, si, seguro cumple con los requisitos del Código de Familia de California. Pero, ¿cómo van a entrevistar a su papá y a Sean?

Pero eso fue anoche.

Despertó con un mensaje alentador de su novio. Puede ver el cielo a través de la ventana mientras viste su uniforme: está claro y despejado. Ideal para volar.

Hoy es su cumpleaños. Será un día excelente, se promete a sí mismo mientras baja las escaleras minutos antes de las seis de la mañana.

En la cocina, iná y su padre preparan el desayuno mientras se miran con ternura. Tan concentrados que ni se enteran de su llegada. Jake contiene las ganas de soltarles algún sarcasmo. Después de todo, lo que ve es inusual y hermoso: sus padres tienen suerte de haberse encontrado y mantenido juntos por treinta años.

-Buenos días -se vuelven a mirarlo con sorpresa, pero enseguida le sonríen.

-¡Feliz cumpleaños, čhiŋkší! -iná se acerca a abrazarlo, lo estrecha fuerte, apoya la mejilla contra su pecho y suelta un sollozo. ¿Por qué…?

Ah, cierto. Es su primer cumpleaños en casa desde 2008. Aunque en la vida de una familia militar es normal perderse fechas importantes, esto es diferente. Jake se fue y les dejó con una fecha que no podían ignorar, porque Sam es su cuasi-gemela, pero tampoco celebrar plenamente.

Con un poco de miedo, sube una mano y acaricia suavemente la espalda de Sarah. La siente exhalar y relajarse bajo su toque.

-Está bien, iná. No me iré más. Podrás celebrar todos los cumpleaños que me quedan. ¿Si?

Busca con los ojos a su padre y lo ve apoyado en el mostrador de la cocina, con una expresión arrobada, pero también algo insegura, como si temiera romper un hechizo. Jake extiende el otro brazo y Maverick va hacia él sin dudarlo. 

Se quedan así, abrazados, hasta que el teléfono fijo suena en la pared de la cocina.

Pete se separa con esfuerzo de su hijo y lo mira sonriente.

-Es tu papá -afirma y le da un empujoncito en dirección al aparato.

Luego toma a Sarah de la mano y los dos regresan a preparar el desayuno.

Jake levanta el brazo del teléfono con el corazón trepidante.

-¿Si?

La respuesta no es una palabra, sino un gemido que es casi un sollozo. Jake no dice nada. Entiende que debe darle a su papá el tiempo que necesite. Si su papá se despertó a las tres de la mañana para hablar con él antes de que se vaya a la base, lo menos que puede hacer es tenerle paciencia.

-Feliz cumpleaños, hijo -dice al fin con voz conmovida, pero firme.

-Gracias, papá. Es un gusto oírte.

A cuatro mil doscientos kilómetros (dos mil seiscientas millas), Tomas Kazansky inhala y exhala con lentitud. Trata desesperadamente de controlar su garganta, de modo que pueda hablar y no sollozar, pero es mucho lo que se le agolpa en el pecho. No hay nada controlado ni calculador en la manera convulsiva en que aprieta la almohada contra su pecho y las lágrimas le corren por las mejillas.

Su bebé, su Jacob, por fin le dice papá.

-¿Papá? -dice al fin su hijo. Debe haber pasado una ridícula cantidad de tiempo solo llorando en el teléfono.

-Estoy aquí, estoy aquí hijo. -qué gusto poder decirlo, poder decírselo a Jake- Disculpa.

-No hay nada que disculpar. Te robé la oportunidad de once llamadas como esta. Soy yo quien está en deuda. Te prometo que no volverá a pasar. ¿Si?

Tom sonríe, emocionado por la promesa, pero incapaz de dejar su lado su faceta de estratega. 

-No prometas cosas que no están bajo tu control. En menos de un mes serás papá, y tu tiempo dejará de ser tuyo.

Jake hace un ruidito risueño.

-Le noto muy entusiasmado con la perspectiva de ser abuelo, almirante Kazansky.

-¿Qué quieres que te diga? Se supone que te demos regalos por tu cumpleaños, Jake, en cambio, Brig y tu nos regalan una nieta. Si, claro que estoy entusiasmado.

-Bueno, les debo once regalos de cumpleaños a los tres, tengo que ir poniéndome al día.

Tom asiente, satisfecho por el tono juguetón de su hijo. Notó los celos de Sam el lunes en la cena. Su hija fue la primera en perdonar a Jake, y se ha esforzado por limar las asperezas entre él y Sean, pero la novedad de tenerlo de vuelta se ha desgastado. Al menos él puede ver renacer la tensión de gemelos que marcó su relación de adolescentes. No quiere que Jake siquiera imagine que su prole es menos valiosa que la de Sam para la familia.

Mira el reloj y se da cuenta de que debe despedirse.

-Hablando de día, el tuyo ya comienza. Ponme a tu padre y ve a desayunar, anda.

-Vale.

-Feliz cumpleaños, querido Jacob.

-Jacob Mitchell-Kazansky -le rectifica enseguida, con voz risueña-, y orgulloso de ello. Hasta luego. -su voz se oye luego lejana- ¡Mavpá! Papá quiere hablarte. 

Jake le pasa el auricular a Maverick y va hacia el otro lado de la cocina, donde su iná ya tiene listos los sándwiches  y los termos de café. Se deja abrazar de nuevo.

-Si vas al Hard Deck con la escuadra a celebrar, avísame, ¿si? -le pide ella.

-¿No quieres que venga temprano? ¿Pensé que harías una cena especial?

Sarah chasquea los labios y niega con la cabeza.

-Tu hermana llamó ayer en la tarde para decirme que quiere pasar el cumple con Elia. Sé que es más que cena y pasear tomadas de la mano, pero prefiero no pensar en la vida sexual de mi prole. Además, tenemos muchísimo que hacer antes de que Brig llegue con nuestra nieta. -su voz se torna soñadora- Esta tarde vendrán los de la mudanza para vaciar el cuarto de Carole. Tus padres y yo decidimos que lo vamos a donar todo. Mañana, pasarán tus cosas a esa habitación, y pondrán todo lo de Bradley en tu antiguo cuarto. Tu hija tendrá una habitación con ventanas en dos paredes, lo que significa que tiene sol todo el año, y un baño que nominalmente comparte, pero en la práctica será sólo suyo. Si la persona de Servicios Sociales pregunta, le explicamos que es el cuarto de Sam, pero que ella pasa mucho más tiempo en su propio apartamento que acá desde hace rato. Creo que debemos dejar los muebles de Bradley, que son sólidos y de colores neutrales, hasta que tu hija llegue y decida. Pintaremos entre viernes y sábado, así que mañana sí tienes que llegar temprano, para discutir colores. ¿Podremos tener a Brig por teléfono para eso?

Jake asiente con la cabeza, un poco abrumado. ¿Qué otra cosa puede hacer?

-Perfecto -le sonríe satisfecha su iná.

-Y ahora llego y te rescato. -interrumpe Maverick haciendo sonar las llaves del auto con una mano y agarrando los termos de café con la otra- Vamos, que son casi las seis y cuarenta. Agarra los sándwiches, hijo.

 

Salt Lake City, Utah

 

Brig llega a la sala de reuniones de la firma Martin y Shines con el corazón en un puño. Ayer en la tarde se despidieron del equipo legal de Black Lane Law, que voló de regreso a Los Ángeles y estará en contacto por teléfono para coordinar todo lo referente a las verificaciones en California. La cita de hoy era para la una de la tarde. Specter les explicó que así daban tiempo a Christian a conversar con su esposa y aceptar la contraoferta.

Pero hoy los llamaron a las ocho  treinta. Ethan Silver le pidió que vinieran lo más rápido posible, por favor.

Solo hay cinco personas en la sala de reuniones: Ethan Silver, Dov Elul, Harvey Specter, Mike Ross y el paralegal Tyler Callosum. Tyler y Mike lucen expresiones incómodas y el ambiente se siente tirante. Brig mira alrededor, inquieto.

-¿Dónde está la abogada Gray? -porque la pequeña mujer tiene unos ojos suaves, reposados, que transmiten confianza.

-Sam está en la corte -informa Silver-, siéntense, por favor.

Brig y Leonard se miran, algo inquietos, pero obedecen. Elul se aclara la garganta antes de empezar a hablar.

-Ayer en la tarde ocurrió algo con Dunia, y la policía tuvo que intervenir.

-¿Ese desgraciado…?

-Por favor, señor Lennox, cálmese. Su hermano no fue responsable, al menos no directamente. Dunia no regresó a casa ayer después de la escuela, así que después de llamar a todas sus amistades, hicieron lo correcto y llamaron a la policía.

Brig contiene a duras penas los deseos de darse cabezazos contra la mesa. Su padre, que ya no tiene que regirse por los elevados estándares de la Marina de los Estados Unidos, suelta una palabrota y da un puñetazo que hace temblar las tazas de café.

-¿La encontraron? -pregunta entre dientes.

-Si -la breve palabra le hace soltar el aire que no era consciente de estar conteniendo-. A través de las cámaras de seguridad de la escuela descubrieron que se había ido en el auto de otro niño de su clase. Fueron a su casa. Dunia había mentido sobre tener permiso para jugar allí. En realidad no fue nada extraordinario, los niños mienten todo el tiempo para salirse con la suya. En parte porque son testarudos, en parte porque no comprenden bien las consecuencias de sus acciones.

-Si, si, claro. Seguro que yo también… -mira a su padre- ¿Yo también me escapé alguna vez?

-Si -confirma Leonard con voz divertida-, pero al hangar. Había que amarrarte para mantenerte lejos de los aviones.

Brig sonríe, ligeramente avergonzado, y vuelve a mirar a su equipo legal. Se da cuenta de algo.

-¿Y cómo se enteraron ustedes de eso?

-El señor Lennox nos llamó hoy a las ocho -informa Elul, con tono disgustado-. Después de una diatriba de casi quince minutos, en la que nos contó, de modo mucho más detallado de lo que nosotros le hemos contado a usted, su experiencia de anoche, preguntó que cuándo podíamos cerrar el trato. 

-¿Cerrar el trato? ¿Se refiere a la adopción?

-Si. -es evidente que a los abogados tampoco se les escapa lo inhumano del término, pero prefieren concentrarse en la ventaja para su cliente- Dijo que firmaría lo que quisiera con una condición: que Dunia no regrese a Utah nunca más.

-¡No puede hacer eso! Ella tiene hermanos y hermanas que…

-Técnicamente -le interrumpe Specter-, después que usted la adopte ya no serán sus hermanos y hermanas.

-Serán sus primos y primas. Dunia tiene derecho a decidir por sí misma si…

-Puede que sea lo mejor para todas las partes involucradas.

Brig mira sorprendido a Mike Ross. Es la primera vez que habla en voz alta. Hasta ahora solo ha tomado notas o susurrado al oído de Specter.

-¿Qué quiere decir?

-Usted nos dijo que la razón por la que los Lennox querían darle a Dunia era el escrutinio de Servicios Sociales, así que estuvimos investigando.

Specter suelta una risita burlona.

-Estuviste.

-Llevé a Tyler ¿no?, es un plural. -Argumenta Ross con tono de niño malcriado. Vuelve a ser serio cuando se dirige a Leonard y Brig- La razón por la que la maestra de primer grado de Dunia sintió que debía informar a la trabajadora social de la escuela, y ella a Servicios Sociales es que Dunia tiene ideas, digamos que demasiado oscuras, para una estudiante de primer grado. ¿Tyler?

El paralegal aprieta nerviosamente su bloc de notas tamaño legal.

-Señor Ross… -hay algo plañidero en su voz, casi suplicante.

-¡Callosum, ya tuvimos esta conversación! -le regaña Elul- Nuestra prioridad son nuestros clientes. Debemos darles toda la información y apoyarles en sus decisiones. Ocultar información clave en un caso solo funciona en la TV. En la vida real hará que tu carrera legal muera antes de empezar. -El rubio hace un gesto imperioso con la mano- ¡Ahora!

El gigante suelta un suspiro derrotado, saca un sobre de manila de entre las hojas de su bloc y lo empuja con la punta del dedo en dirección a los clientes.

Leonard estira el brazo y atrae el sobre hacia sí con el corazón trepidante. ¿Qué puede haber ahí que atemorice al joven Tyler? Con cuidado, abre el sobre y saca casi una docena de dibujos que extiende en la mesa, entre Brig y él. La mayoría están pintados con crayola o lápiz. La mano es torpe, y no hay nada que semeje dominio técnico profesional del arte plástico. Son los garabatos habituales de una persona de siete años. Excepto que… si, hay una significativa cantidad de sangre, cuchillos, tijeras y cruces.

-¿Esto es…? -pregunta Brig con un hijo de voz.

-Si, es lo que Dunia produce cuando tiene que pintarse a sí misma o a su familia. -confirma Ross- Empezaron en octubre, así que la maestra pensó que era cosa de Halloween. Pero siguieron en noviembre y en diciembre. Cada vez más detallados. Esperó una semana en enero, a ver si el espíritu de la Navidad había desviado su atención. Como nada había cambiado, presentó un informe a la Trabajadora Social de la escuela y eso gatilló todo un protocolo de atención a la salud mental y prevención de violencia o suicidio infantil.

-¿Saben por qué? ¿Le han preguntado a Dunia?

-Esos archivos si son confidenciales, señor Lennox. -niega Ross- Esto, lo conseguimos con un poco de encanto y otro de jugar con las zonas grises de la ley, pero esos están protegidos por el privilegio paciente  doctor. Además, sus padres biológicos solo permitieron una visita con una psicóloga infantil, el pasado 19 de marzo. Lo que sea que pasó con Dunia allí no fue de su agrado, porque cancelaron las citas futuras y llamaron al señor Wolfe.

Brig mira al techo, frustrado. Le pican los dedos de las ganas de llamar a Jake, pero sabe que no puede pasarle a su pareja el peso de esta decisión. Es su sobrina, su sangre, su cruz. Inspira y expira lentamente, tratando de calmarse. Una mano callosa se posa sobre la suya, y sabe que Leonard lo apoyará, no importa lo que haga. ¡Ah! El Escuadrón del 86 está formado por hombres de verdad. No puede ser menos, ¿cierto? Es posible que ni siquiera sepa cómo. Regresa sus ojos a su equipo legal.

-¿A qué hora le dieron cita a Christian y al señor Muldford?

Tyler no alza el puño en señal de victoria, pero casi. Solo la dura mirada de reconvención de Silver se lo impide.

-A las diez de la mañana -responde Elul.

Brig mira su reloj.

-Faltan quince minutos. Constanza también debe estar aquí para firmar, ¿no?

-Si, señor -confirma el abogado.

Se vuelve hacia su padre.

-Necesito aire fresco. -se levantan y camina hacia la salida con paso apurado- ¿Crees que podamos irnos manejando a Valle Moapa mañana al amanecer? 

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