26 de marzo de 2025

Tengo derecho a esto 3

Capítulo 3: Negociaciones 1

Sumario: 

-Creía -y se esfuerza porque la amargura no se le note mucho- que el personal militar en servicio activo no podía adoptar. Algo que ver con la estabilidad y seguridad infantil.
Ni iná ni mavpá le prestan atención, pero su hermano levanta la cara. Por un segundo, su expresión de felicidad desaparece y la cara se le deforma con una mueca burlona y retadora.
Desde la pantalla, Icepá la mira con ojos entrecerrados y expresión ligeramente decepcionada.
-Hay una excepción para adopción de familiares consanguíneos, por supuesto -le responde el almirante con voz fría. Luego, con voz mucho más cálida, se suma al coro de felicitaciones- Felicidades hijo. Estoy seguro de que lo harán bien.

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Parte 6 de: Las mentiras que nos dijimos

Fandoms: Top Gun (Movies), Thunderheart (1992), Suits (US TV 2011)

Sumario: TRABAJO EN PROGRESO

Relaciones: Brigham "Harvard" Lennox/Jake "Hangman" Seresin, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Rick "Hollywood" Neven/Leonard "Wolfman" Wolfe

Personajes: Brigham "Harvard" Lennox, Jake "Hangman" Seresin, Sarah Kazansky, Tom "Iceman" Kazansky, Pete "Maverick" Mitchell, Leonard "Wolfman" Wolfe, Rick "Hollywood" Neven, Ray Levoi, Harvey Specter, Mike Ross, Personajes Infantiles Originales, Personajes Originales

Etiquetas adicionales: poliamor, transfobia, incesto, relación secreta, Personaje trans masculino, Abuso infantil implícito/referenciado, Personaje asexual, Sarah Kazansky es la hermana de Tom "Iceman" Kazansky, Jake "Hangman" Seresin es el hijo biológico de Iceman, Jake "Hangman" Seresin Needs a Hug, Drama familiar, Tom "Iceman" Kazansky vive, sexo telefónico, Homofobia Implícita/Referenciada, Adopción

ÍNDICE: https://palabraspulsares.blogspot.com/p/tengo-derecho-esto-las-mentiras-que-nos.html

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Negociaciones 1

Lunes 30 de marzo de 2020

San Diego, California

Cuando Jake llega a la planta baja, el comedor está lleno de acción. Sarah y Pete traen fuentes desde la cocina, Sam platos y cubiertos.

-Buenas tardes, dormilón -saluda jovial su iná.

Su padre también le da una sonrisa. Su hermana, desde atrás, solo le da una mirada intrigada, como si Jake fuera un enigma. Resiste la tentación de soltarle un poco de vitriolo y aparta los ojos. Nota entonces el Ipad montado en el centro de la mesa.

Jake se inclina a entrar en el campo visible de la cámara.

-Hola papá.

-Hola hijo -aunque el fondo está desenfocado para no revelar algún secreto militar por error, Jake sabe que su papá les ve desde su oficina en Hawaii- ¿Tuviste una buena siesta?

-Si. Pero me desperté hace rato, estaba hablando por teléfono con Brig.

-¿Qué pasó por fin en Utah? -pregunta Maverick mientras pone el puré de papas en la mesa- Esa llamada de Wolfman me dio mala espina.

-Mejor comemos primero, ¿si?

-Eso no suena tranquilizador -advierte Sarah, pero se apresura a sentarse.

Sam toma el control de la conversación. Les habla de los planes que está desarrollando su equipo para un programa de prevención de violencia con un dinero federal que ganaron. Cuando iná se preocupa sobre la continuidad del proyecto, por sus planes de maternidad, la joven no puede evitar una sonrisa orgullosa. Luego les tranquiliza: explica que el proyecto fue concebido con un sistema de liderazgo rotativo, de modo que el equipo central pueda entrar y salir según sus necesidades personales sin poner en peligro el trabajo.

Después de eso, Ice les cuenta de su día. Está supervisando unos ejercicios conjuntos con la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón y la Real Marina de Australia. Como es muy temprano para cenar en Oahu, va comiendo frutas para acompañarles. Maverick ayuda, haciendo preguntas oportunas basadas en sus experiencias en ejercicios similares. Como se puede imaginar, es usual que estos eventos sean marcados por hilarantes confusiones. Las diferencias culturales, especificidades organizacionales, y singularidades lingüísticas de cada nación son suficientes para garantizar problemas, sin contar la simple, y fastidiosa, casualidad.

Ya se sabe: en el mar todo es posible, menos evitar que te salpique el agua.

Funciona. Hacia los postres, Sam casi se ahoga con la historia del desencuentro entre una fragata colombiana, un destructor de Australia y un submarino francés durante los ejercicios RIMPAC del año 2008.

-¡Maverick! -exclama Sarah en tono admonitorio mientras da golpecitos en la espalda a su hija.

-Pero si yo no estaba ahí -se defiende su esposo.

-No sé cómo -interviene Ice desde Hawaii-, pero tengo la certeza de que a ti te llegan más chismes que a nadie de la Marina.

-No más que a Sundown -niega Pete.

En la pantalla, Tom acaba de tomar una fresa, así que no responde, pero asiente con expresión reflexiva.

-Lo juro -sigue Pete, mirando a su esposa y prole-. Debe tener algo que ver con que está al frente del centro de investigaciones de China Lake y un poco al margen de todo este tira y daca del combate activo.

-Y que quieren estar en su lado bueno para que les deje jugar con sus juguetes -apunta Ice.

-Eso también.

-Si -confirma Sam, aunque la voz todavía le sale un poco rota por el ataque de tos-, Elsa me ha dicho más o menos lo mismo.

-Hablando de familias al margen del combate activo -Sarah aparta el plato y empieza a juguetear con su servilleta-, ¿nos dirás por fin qué pasa en Utah?

Cuatro pares de ojos se fijan en Jake, expectantes. El joven deja los cubiertos con cuidado en su plato, suspira. Aún cuando disfrutará robarle el foco a Sam, en realidad toda esta situación tiene un trasfondo cruel que no pasará desapercibido.

-Resulta que Christian Lennox, el hermano mayor de Brig -aclara al ver la expresión confundida de su hermana-, tiene una hija de siete años un poco rebelde. Como está en la escuela pública, Servicios Sociales se involucró. No, no sabemos en qué consiste el problema, Christian y su esposa no dieron detalles. Desde su punto de vista son locuras, y ya, pero las leyes de protección de la infancia no les permiten arreglarlo a la antigua -todo el mundo hace una mueca de desagrado, porque saben muy bien a qué extremos pueden llegar los recursos para arreglar niñas rebeldes en comunidades conservadoras. -Como la familia no quiere lidiar con eso, decidieron hacer lo mismo que hace veinte años, así que llamaron a Brig para que la adopte. -se fuerza a sonreír, pero sabe que lo que sale es una mueca amarga, temblorosa- Iná, padre, papá, serán abuelos en menos de un mes. ¿Felicidades?

Su madre se cubre la boca con las manos, los ojos brillantes de lágrimas, se levanta y va a abrazarlo.

-¡Felicidades mi čhiŋkší! Estoy segura de que serás un excelente papá.

Jake inclina la cabeza para apoyarla en el brazo de su madre. Respira hondo, aliviado y feliz por su reacción.

Al otro lado de la mesa, Sam oscila entre la incredulidad y los celos.

-Creía -y se esfuerza porque la amargura no se le note mucho- que el personal militar en servicio activo no podía adoptar. Algo que ver con la estabilidad y seguridad infantil.

Ni iná ni mavpá le prestan atención, pero su hermano levanta la cara. Por un segundo, su expresión de felicidad desaparece y la cara se le deforma con una mueca burlona y retadora.

Desde la pantalla, Icepá la mira con ojos entrecerrados y expresión ligeramente decepcionada.

-Hay una excepción para adopción de familiares consanguíneos, por supuesto -le responde el almirante con voz fría. Luego, con voz mucho más cálida, se suma al coro de felicitaciones- Felicidades hijo. Estoy seguro de que lo harán bien.

-Lo haremos -lo corrige Sarah enseguida-, porque van a vivir aquí.

-¿Aquí? -repite Sam.

Ahora Sarah si nota que su hija no ha saltado en el vagón de la felicidad colectiva. Regresa a su asiento antes de responderle.

-Por supuesto que vivirán aquí. Bradley se irá a Perla Blanca y cuando nos visite tendrá que quedarse en un hotel, por razones de protocolo. Tu tienes tu propio apartamento con Elia en el centro. Mucho que presumiste de que tenía dos habitaciones, aunque apenas podían pagarlo, porque era una inversión para cuando por fin tuvieran un bebé -le recuerda sarcástica-. Eso solo deja a Sean y Jake. -mira a Jake- Es una adopción, así que habrá inspecciones para comprobar si tienes todas las condiciones para cuidar de esa niña. No pueden decir que vivirán en una de las casas de la base Miramar cuando tienes familia en San Diego. No solo es ineficiente, podría provocar dudas acerca de tu red de apoyo. -sus ojos se mueven hacia Maverick, que asiente sin reservas, sonriente, y luego mira de frente a la pantalla del Ipad, desde donde Iceman tiene una mirada de satisfacción absoluta- ¿Estamos de acuerdo?

Jake solo asiente.


Martes 31 de marzo de 2020

Salt Lake City, Utah

Leonard y Brig llegan a las oficinas de la agencia legal a las diez de la mañana. En cuanto dicen sus nombres, una asistente los conduce a un salón de reuniones con una mesa para doce personas y un buffet ya preparado.

-Siéntanse libres de tomar o comer lo que prefieran, por favor. El señor Specter y el resto del equipo estarán con ustedes en unos momentos.

Leonard alza las cejas ante la mención del nombre, pero no dice nada. Así que Brig espera a que la mujer cierre la puerta para preguntarle.

-¿No es quién esperabas?

-No -admite su padre mientras se sirve un café al que agrega una cantidad de azúcar escalofriante. Al ver el rostro inquieto de Brig, decide explicarle un poco más- Harvey es uno de los principales abogados de la firma que maneja mis asuntos en Nueva York. Ayer cuando llamé, me dijeron que mandarían la documentación a sus asociados en Salt Lake City y San Diego. Estuve de acuerdo. No creí que un caso de adopción intrafamiliar ameritaría mucho trabajo. Solo insistí en que lo hicieran urgente porque quiero terminar esto lo más rápido posible. -le sonríe, tierno- Creo que tú también, ¿no?

-Si -asiente Brig-, pero entonces, ¿por qué entonces mandar a un fulano importante desde New York? Probablemente no tiene licencia para ejercer en Utah.

Leonard hace un gesto de desestimación con la mano en lo que se sienta.

-Eso no es importante para estas firmas grandes. Envían a sus agentes a cualquier lado en calidad de asesores, y profesionales locales firman el papeleo.

-¿Entonces...? -a Brig se le empiezan a erizar los pelos de la nuca.

-Entonces -su expresión se torna amarga, y duda que sea por la calidad de su bebida-, es posible que en esa lectura nocturna alimentada por café y malas pastas encontrasen alguna trampa legal. Tu hermano, Brig, no se parece mucho a tu...

-No lo llames mi padre, por favor -lo corta- Ya hemos vivido demasiado tiempo con esas mentiras amables que solo...

Brig no sabe muy bien cómo articular las intensas emociones que destaparon las revelaciones de la reunión de ayer con Christian y Constanza. Además, está seguro que el salón de reuniones de un bufete de abogados no es el lugar para ese tipo de conversaciones íntimas.

-De ahora en adelante, él era el señor Lennox y tú eres mi padre. ¿Vale?

Leonard lo mira con ojos brillantes.

-Siempre fuiste nuestro hijo, desde el primer día. Lo sabes, ¿verdad?

Brig mueve la cabeza en un gesto dubitativo. Lo intuía, pero se esforzó a seguir amando a sus padres biológicos por años. En su mente, no podía darle el título a Leonard y Rick sin traicionar a su papá y mamá, que se habían arriesgado a contactar a su hermano gay por su felicidad. Creía honestamente que lo habían mandado con su tío por lo de los aviones, para que tuviera las mejores oportunidades con la Academia Naval. Ese agradecimiento teñía todas sus interacciones. Aunque la distancia era palpable en cada visita. Aunque no fueron a su graduación. Quería quererles, quería perdonarles el hecho de que no podían aceptarlo tal y como era. Esa ilusión se rompió ayer, cuando se dio cuenta de cómo fueron las cosas en realidad: ¿cuándo te lo puedes llevar? Cinco palabras que destruyeron veinte años de recuerdos. Por si hacía falta alguna evidencia de que todo era tan frágil como un castillo de naipes.

Opta por regresar al tema anterior.

-Así que, en tu opinión, el señor Donald Lennox y su hijo Christian Lennox son animales diferentes.

Leonard acepta su tácito pedido de no discutir más sobre el pasado. Asiente.

-Creo que su prosperidad es pista suficiente. El mercado de bienes raíces es brutal, para tener esa oficina en ese edificio. 

-Estaba fea, ¿verdad?

Leonard suelta una risotada burlona.

-¿Cuánto apuestas a que la decoró Constanza?

Va a decir algo más, pero la puerta del salón se abre y entra una decena de personas en trajes carísimos. Tienen posturas decididas y cabelleras impecables, pero caras de no haber dormido en toda la noche. En lo que la mayoría se acomoda alrededor de la mesa, un hombre alto, de frente amplia y ojos rodeados de arrugas, como si riese mucho, se les acerca.

-Señor Wolfe, un placer verlo de nuevo. -Leonard se levanta, intercambian un breve estrechón de manos. El abogado se gira hacia Brig- ¿El señor Lennox? -Brig asiente, estrecha también la mano grande, de piel suave, pero musculatura reconocible- Soy Harvey Specter, de Pearson Darby y Specter, abogados de New York encargados de los negocios de su... -sus ojos oscilan entre ambos, calculadores y curiosos.

-Mi padre adoptivo -informa Brig orgulloso.

Harvey no muestra ninguna emoción, solo asiente. Luego se gira hacia el resto del salón, donde el resto del grupo ya tomó asiento.

-Las carpetas -pide Specter y de inmediato un asistente con cuerpo de jugador de fútbol americano le entrega dos carpetas de color azul que ofrece a Leonard y Brig.

El abogado empieza a hablar mientras se mueve hacia el otro extremo de la mesa, donde le dejaron vacante una silla que ya tiene un bloc de papel, una pluma y una taza de café.

-Les presento al equipo que estará manejando su adopción, señor Lennox: Ethan Silver, Sam Grey y Dov Lul, de Martin y Shines, Salt Lake City. Se encargan de los trámites relacionados con la Ley 78B-6-1, el Acta de Adopción de Utah. Sahara Twaines, Dustin Zhao y Tiffany Cochrane, de Black Lane Law, basada en Los Ángeles. Volaron para acá para ayudarle con el formulario AD 924, el Acuerdo de Ubicación de Adopción Independiente del estado de California, que deben firmar el señor Lennox, el padre y la madre de la niña. El señor Malcolm Muldford, representante de la oficina local de American Adoptions, está aquí porque la ley de California exige que las personas que adoptan reciban asesoría de un proveedor de Servicios de Adopción registrado. Este es mi asociado Mike Ross, de New York. Y ese -señala al asistente gigante- es Tyler Callosum, el paralegal que llevará su expediente.

Brig no puede evitar sentirse un poco abrumado. ¿Un equipo legal de una decena, en tres estados? ¿Qué diablos pasa? ¿Cuánto les costará esto?

-Un gusto conocerles. La verdad es que no esperaba a tantas personas.

Specter asiente, amable.

-Esta es una adopción interestatal, señor Lennox, siempre iba a necesitar un equipo legal acá y otro en California. Su equipo legal, usted y su familia tienen que coordinarse para prevenir cualquier malentendido con el PISCN.

-¿El PIS qué? -le interrumpe con la nariz arrugada.

-PISCN -interviene Ross-, el Pacto Interestatal Sobre la Colocación de Niños, es un proceso obligatorio para adopciones que cruzan las líneas estatales. Las autoridades del estado receptor investigan para asegurar que van a hogares seguros y no son víctimas de trata.

Si, eso tiene sentido, pero no explica la presencia de Specter y Ross. No tiene que esperar, Harvey Specter vuelve a tomar la palabra.

-El equipo de Martin y Shines me llamó anoche para pedirme consejo, ya que la cuenta del señor Wolfe es originalmente mía y debían tomar algunas decisiones estratégicas. Después de leer los documentos, coincidí con su valoración de que era mejor reunir a todo el equipo en un lugar y dejar en claro con ustedes, los clientes, como quieren llevar esto.

Leonard suelta un gruñido de desagrado, pero no hace amago de hablar. Brig le agradece que le deje llevar esto a su ritmo.

-Entonces, ¿ustedes creen que el acuerdo que proponen Christian y Constanza Lennox no es razonable?

Mike Ross ladea la cabeza, aprieta los labios y clava sus ojitos en Brig, como si hubiera dicho algo especialmente interesante. Specter no responde, sino que hace un gesto con la barbilla a su derecha, Ethan Silver toma la palabra.

-La razón por la que contactamos al señor Specter ayer en la tarde, fue la incongruencia entre el acuerdo legal que nos remitieron y la nota instructiva que recibimos, donde decía que debíamos asesorarle en la adopción de su sobrina. Así que creemos que lo primero es definir qué quiere usted.

-Un momento. ¿Quiere decir que esto -señala con el índice a las primera páginas de su carpeta- no es un acuerdo de adopción?

-No -confirma Silver-. Eso es un acuerdo entre usted y Christian Lennox para darle a Dunia Lennox en tutelaje.

Brig repite la palabra tutelaje para sí, confuso.

-¿Cuál es la diferencia?

La abogada Gray, de piel oscura y grandes gafas, de montura metálica, toma la palabra.

-La tutela es una relación judicial que otorga custodia legal y física de un menor, con el derecho a tomar decisiones sobre su cuidado, control, educación educación y tratamientos médicos. Es muy similar a la adopción excepto en un detalle: no extingue la patria potestad. Aquí en Utah, con tantas familias extensas -dice extensas para no decir casas mormonas desbordadas de infantes, por supuesto-, es una práctica común asignar la tutela de menores a familiares cercanos, abuelos, tíos, hermanos mayores, incluso a vecinos. Pero usted no vive en Utah, y, de nuevo, el señor Wolfe dijo que se trataba de una adopción intrafamiliar. ¿Comprende nuestra confusión?

Si, la comprende perfectamente. Brig se gira hacia Leonard. Su padre no trata de disimular la furia.

-Ese pequeño cabrón -dice entre dientes.

-¿Así que yo sería responsable de todo, pero mi hermano podría quitármela en cualquier momento? -pregunta casi por formalidad, porque eso de “No extingue la patria potestad” es difícil de malinterpretar.

Las diez personas frente a ellos asienten al unísono.

-Pues si que es un cabrón.

Se cubre las manos con la cara, porque está tan, pero tan avergonzado de tener un hermano así.

-Señor Lennox -la voz de Sahara tiene un timbre suave, tranquilizador, aunque no duda que esta mujer es un tiburón-, lamentamos mucho que su hermano tratase de engañarlo. Sin embargo, es nuestro deber profesional aclarar que el tutelaje puede funcionar como una protección para usted.

Se quita las manos de la cara y la mira confundido, pero con algo de furia reverberando en su interior.

-¿Protección?

Su tono debe decirles lo poco que le gusta esa insinuación, porque casi todos se echan atrás en sus asientos. Menos Mike Ross, que lo sigue mirando con curiosidad. Specter asume su rol de jefe y termina la idea con una crudeza que hace honor a la fama de New York y sus habitantes.

-A los siete son chulos, a los catorce, un dolor de culo. Usted podría agradecer la posibilidad de devolver a Dunia, en el futuro.

-¡Harvey! -le reprende escandalizado Ross.

Brig no se siente ofendido por la idea. Le duele, pero no le ofende. ¿No es eso lo que están haciendo Christian y Constanza? ¿Lo que hizo su padre? ¿Qué razón tienen para creer que es mejor que su hermano? A saber cuántos casos similares han visto en sus carreras. Christian dijo una sola cosa cierta ayer: tiene una responsabilidad con la familia. Pero se equivoca respecto a quién merece su apoyo. No se siente en deuda con una familia que ni siquiera le quería presente en el funeral de su padres. En cambio esa niña que no encaja en el estrecho molde de su familia biológica por las razones que sea. Esa niña sólo lo tiene a él.

Mira a Harvey Specter de frente, con una sonrisa leve, melancólica.

-Como me criaron, señor Specter, esa no es una opción. La adopción es una responsabilidad permanente. Voy a adoptar a Dunia -recuerda de repente el documento que conserva Jake entre su colección de fotos-, de manera irrevocable. No me iré de Salt Lake City sin mi hija, y la Marina solo me dio permiso por cinco días. ¿Pueden ustedes hacerlo?

Las expresiones de encantado entusiasmo que recibe le confirman que este equipo legal está formado por adictos a la adrenalina.

Malcolm Muldford es el primero en hablar.

-En la página tres de sus carpetas verán el primer formulario que deben llenar, es el Cuestionario de Planificación de Adopción y Perfil de Adopción. Es un documento que desarrollamos en American Adoptions para realizar los trámites de aprobación para adoptar a nivel estatal y federal de manera simultánea.

Tyler se les acerca con una laptop que ya tiene abierto el mismo documento.

-¿Quieren teclear ustedes o prefieren dictarme? Soy mecanógrafo certificado -informa ufano.

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Notas:

Adopciones en Utah: https://dcfs.utah.gov/services/adoption/

Adopciones en California: https://www.cdss.ca.gov/adoptions

El Pacto Interestatal Sobre la Colocación de Niños, en inglés Interstate Compact on the Placement of Children (ICPC):

General - https://en.wikipedia.org/wiki/Interstate_Compact_on_the_Placement_of_Children

En California - https://www.cdss.ca.gov/inforesources/foster-care/interstate-compact-on-the-placement-of-children-icpc

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ÍNDICE: https://palabraspulsares.blogspot.com/p/tengo-derecho-esto-las-mentiras-que-nos.html

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