26 de agosto de 2023

LA CULPA ES DEL CONEJITO 6

 Parte 1 de: Las mentiras que nos dijimos

Fandoms:  Top Gun (Movies), Thunderheart (1992)

Relaciones:
Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky, Sarah Kazansky/Tom "Iceman" Kazansky/Pete "Maverick" Mitchell, Walter Crow Horse/Ray Levoi

Personajes:
Tom "Iceman" Kazansky, Pete "Maverick" Mitchell, Carole Bradshaw, Sarah Kazansky, Jake "Hangman" Seresin, Bradley "Rooster" Bradshaw, Ron "Slider" Kerner, Ray Levoi, Walter Crow Horse, Grandpa Samuel Reaches, Personajes Infantiles Originales

Etiquetas adicionales:
Personaje Trans Masculino, Embarazo no Planificado, Relación Secreta, Poliamor, Tom "Iceman" Kazansky Vive


ÍNDICE: http://palabraspulsares.blogspot.com/p/las-mentiras-que-nos-dijimos-1-la-culpa.html

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Capítulo 6: 1994 

Sumario:
Tom mira sorprendido a Sarah.
-¿Qué?
-¿Qué de qué? -repite ella confundida.
-¿Estás enamorada de mí?
Ella se separa de Mav y se yergue.
-¿Eso que tiene de extraño? Cougar se enamoró de ti, Mav se enamoró de ti, yo me enamoré de ti -se encoge de hombros. - Eres un hombre maravilloso.
-Opino que no hay nada más lógico en el mundo que enamorarse de ti. Cuando seas almirante tendrás una fila de oficiales donde quiera que vayas, arriesgando sus vidas para probarte su amor.
Tom tuerce los ojos.
-¡Cállate Mav!

 

Enero:

-Ya llegamos -anuncia Pete.

El auto se detiene delante de una casa azul y blanca.

-Mamá, ¿tendré que cambiar de escuela cuando nos mudemos? -pregunta Brad mientras espera a que Sarah y Pete saquen a Sam y Jake del auto.

-No, cariño. Vas a terminar la escuela primaria con tu grupo, no te preocupes.

-Puede parecerte que University City es otro mundo, Brad, pero solo estamos a quince minutos de la base Miramar -le recuerda Sarah. -Vas a seguir en la escuela, tendrás todas tus amistades, nada de lo que te gusta cambiará. ¿Si?

Brad asiente.

-Ahora vamos, no debemos hacer esperar a la agente de bienes raíces -le apura Carole.

Peggy ya está en la puerta de la casa. La agente es rubia, ronda los cuarenta años y está algo pasada de peso. Sarah llegó a ella a través de una red de información y recomendaciones, así que no se inmutó por las características singulares de su familia, ni les recomendó vecindarios donde nunca encajarían.

Han estado en contacto por teléfono desde noviembre. Peggy les mandó los perfiles de una docena de casas en el norte de San Diego. Todo por duplicado: a dónde quiera que su trabajo de partera itinerante llevara Sarah, y a Miramar. Sarah, Carole y Pete tuvieron largas conversaciones telefónicas durante diciembre, consideraron elementos como el tamaño del patio, el espacio en el garaje para la moto, la orientación respecto al sol y el ancho de las escaleras. De este modo redujeron la lista a cuatro casas que decidieron visitar en estos primeros días del año.

Ya visitaron las cuatro locaciones. Todas tienen algo excelente, y alguna cosa que se debe reparar, pero ninguna les ha enamorado. Esta visita es extra. Peggy les dijo que el inmueble salió al mercado hace una semana. Desde que ponen pie en la escalera hay algo…

-Se puede correr -dice Brad mirando hacia la derecha, por donde el portal techado dobla siguiendo el costado de la casa y se convierte en una veranda.

-Es privada -la mirada de Pete va de las amplias ventanas a los árboles que rodean la propiedad.  

La puerta doble da paso a un recibidor amplio y luminoso. El efecto se debe en parte a que está completamente vacío, pero si, definitivamente hay espacio.

En cuanto tocan el suelo Jake y Sam caminan con decisión hacia una ventana con un vano amplio donde intentan trepar.

-Me gusta el piso -comenta Sarah mientras mueve sus zapatillas por sobre la madera color miel.

-Este espacio abierto ocupa toda la parte frontal de la planta baja -explica Peggy. -A la derecha están el comedor y la cocina, que llega hasta el fondo, donde está la puerta al patio. En la cocina hay un cuarto de baño. A la izquierda pueden ver el pasillo que lleva a dos salones que pueden convertir en oficinas, biblioteca, sala de música, lo que prefieran. Hay un segundo baño entre ambos.

-¿Dos baños en la planta baja? -inquiere asombrada Carole.

-Si, señora Bradshaw. Si me siguen, les mostraré el acceso al piso superior y el detalle que, creo, hace de este el hogar ideal para su familia.

Pete toma en sus brazos a Jake y Sam. Peggy les sonríe y avanza por el pasillo, donde hay varias puertas.

-Acá hay armarios con anaqueles móviles, pueden ajustarlos para poner desde libros hasta comida. Se cierran con puertas deslizantes ¿ven? De modo que no bloquean el acceso y preservan el orden, algo difícil de mantener en una familia con infantes. Lo más importante es que una de estas puertas deslizantes lleva a…

De un gesto, la agente abre la última puerta de la galería, pero no revela otro armario, sino una amplia escalera de dos tramos. Es de día, y el espacio está bien iluminado a través de un tragaluz en el techo y otros dos en el lateral izquierdo, la pared trasera de la casa.

-¡Wow!

-Si, wow es una buena manera de describirlo señor Mitchell. -Peggy sube dos escalones y se vuelve hacia la familia, su expresión se vuelve reflexiva, parece estar sopesando sus palabras. -Las personas que vivían aquí hasta el año pasado, eran una familia grande y muy necesitada de discreción -y pone énfasis especial en la última palabra-. Así que durante la década que tuvieron la propiedad modificaron la estructura para separar completamente los espacios públicos y privados de su hogar. Nadie puede subir por error a las habitaciones de la familia y caer en indiscreciones. Con el mismo objetivo plantaron los árboles y arbustos alrededor de la propiedad. Nada de lo que ocurra en la galería lateral, la baranda trasera o el patio es visible desde la calle o las casas vecinas.

“Esta escalera tiene otro tramo hacia abajo, que lleva directamente al garaje. El garaje ocupa todo el lateral derecho del sótano. Tiene dos puertas levadizas independientes, espacio para tres autos, y, sí, señor Mitchell, una o dos motocicletas. Además, se instalaron ganchos para colgar bicicletas, Brad. A la otra mitad del sótano se accede desde la cocina, contiene el complejo de lavandería y más espacio que pueden usar como almacén. ¿Subimos?

 La siguen. La escalera lleva a un pasillo amplio que atraviesa todo el segundo piso. Bien iluminado por ventanas en los dos extremos.

-La casa tiene seis dormitorios, como ustedes desean. A la derecha están las dos habitaciones principales, con un baño intercalado al que se puede acceder desde el corredor y desde las habitaciones. La cuarta puerta de este lado es un solárium, ideal para relajarse en familia y disfrutar del paisaje sin temer miradas indiscretas. Tiene una escalera de servicio que lleva directamente a la cocina. A la izquierda están las cuatro habitaciones más pequeñas y el segundo baño. El acceso al desván también está en el lado derecho. Allí hay más armarios empotrados en las paredes para almacenar cajas, carpetas de documentos, ropa fuera de temporada, juguetes. Lo que quieran.

-¿Mavpá? -la voz de Brad revela una profunda emoción- ¿Puedo elegir mi habitación?

-Espera, Brad. -Pete se dirige a la agente- ¿Seguro que esta maravilla se ajusta a nuestro presupuesto? Porque somos una familia militar, no tenemos… -traga en seco y reacomoda a Sam entre sus brazos- quiero decir, esta casa está casi hecha a la medida.

Peggy asiente con expresión comprensiva, pero se dirige a Brad cuando habla.

-Brad, ve a mirar los cuartos con tu hermano y tu hermana, ¿sí? Tengo que hablar con tu papá y tus mamás -Carole se sorprende con el plural, pero prefiere no decir nada. -No hay problema, señora Bradshaw, no hay muebles, no van a chocar con nada.

Brad espera a que su madre asienta, y se lleva de la mano Jake y Sam. Cuando están solos en el pasillo, la expresión de Peggy se hace mucho más seria.

-Les dije antes, la familia que habitaba aquí ajustó la casa para satisfacer sus necesidades de privacidad extrema. Me contactaron en los últimos días de diciembre para tramitar la venta. Tuvieron que irse con premura, pero dejaron instrucciones muy claras acerca de a quiénes debía ir la casa -extrae un sobre sellado de su carpeta y se los extiende-: a ustedes.

Sarah toma el sobre y despliega una página escrita a máquina. Pete y Carole se inclinan sobre sus hombros para leer. La carta es breve y elocuente.

“Debemos irnos a prisa, así que no puedo darles el tour por la casa, pero confío en Peggy.

Le hemos dicho que arregle las cosas para que puedan pagar en cuotas sin interés, pues alimentar y educar cuatro bocas es complicado, lo sabemos.

Ice y Mav, por favor, dejen de comerse con los ojos cada vez que están en una habitación, es difícil pretender que no lo notamos.

Destruyan esta nota después de leerla, podría ser evidencia en un proceso de DADT.

Cuídense.

Jester”

-¿Jester? -Carole mira interrogante a Pete.

Él asiente y traga en seco. Siente cómo un sudor frío le baja por la espalda. ¿Han sido en verdad tan transparentes? ¿Quiénes más saben su secreto? Pero se obliga a responder.  

-Recibió una promoción a capitán en diciembre y dejó Top Gun. Se rumorea que algo de la NASA. Lo único que sé es que se mudó a Florida. Nunca supe nada de su vida familiar -mira alrededor con renovado interés-, excepto que vivía en San Diego.  

Peggy les regresa al asunto inmediato.

-Decidí darles la carta después del tour porque no quería que sintieran presión alguna, pero noté que las otras cuatro visitas les dejaron insatisfacciones. En cambio, esta casa les gusta, ¿verdad?

Mav y Carole intercambian miradas reflexivas. Sarah avanza por la galería hasta la puerta del solárium. Comprueba que el techo de cristal permite disfrutar de una temperatura agradable y una vista preciosa. Se imagina embarazada -esta vez de forma voluntaria- y sentada en una mecedora en este salón invernadero.

-¿Entonces? -pregunta Peggy.

-Me gusta mucho -admite Carole.

-Me encanta -Sarah no disimula su entusiasmo.

Pete rasga la carta y se guarda los restos en el bolsillo del pantalón.

-¿Dónde firmamos?

 

Marzo:

Devuelven las llaves de la casa en la base naval de Miramar el viernes 11 de marzo.

Usaron los dos últimos fines de semana de enero para pintar los cuartos y durante febrero hicieron el ensamblaje del mobiliario de modo escalonado. Brad entró en un estado de arrebato al descubrir que podía elegir los muebles de su habitación -hasta ahora vivió en residencias de bases militares decoradas por el Tío Sam-. Ha sido una buena experiencia como familia: Pete, Sarah y Carole descubrieron que trabajan bien en equipo. No es una sorpresa que sepan hacerlo: ellas son enfermeras, él piloto, la capacidad de colaboración es clave en sus empleos, pero que encajen sin tensiones en este primer proyecto es un buen augurio.

En el proceso de traspaso legal descubren nuevos detalles sorprendentes. La propiedad incluye un pequeño lote de tierra al otro lado del callejón intermedio, que colinda con la calle al otro lado, de modo que técnicamente tienen derecho a dos direcciones postales. Ello les permitirá mantener la ficción de hogares separados en todos sus documentos futuros. También tienen dos líneas de teléfono fijo, por lo que hay un aparato blanco y otro negro en cada habitación.

Lo más importante es que University City está totalmente fuera de la órbita de Miramar. Es un vecindario civil, donde la mayoría trabaja para la Universidad de San Diego.

La operación “Esperanza continua”, como se nombró la intervención norteamericana en Somalia, termina oficialmente el 15 de marzo de 1994. En el discurso oficial, se trata de dejar a las fuerzas locales tomar el control de su destino, pero los rumores dentro de la comunidad militar hablan de una retirada vergonzosa. De arrepentimiento por las ilusiones rotas y los errores, tanto militares como políticos, en una operación que costó cientos de bajas estadounidenses.

Saben que Ice no llegara a San Diego al día siguiente. Como capitán del único escuadrón de apoyo aéreo cuyas tropas en tierra no tuvieron pérdidas en Somalia, debe hacer un alto en Washington DC, escribir reportes y hablar con los altos mandos de sus estrategias.

Al menos la casa estará lista para él.

Tom llega a su nuevo hogar el sábado 19 de marzo al final de la tarde. Viene con humor sombrío, después de una semana vagando por Washington DC. Se obligó a ser invisible y escuchar con atención. Usó sus logros en combate para abogar por mejores protecciones para la tropa, pero no sabe cuán efectivas fueron sus palabras. En fin, regresa victorioso de una derrota colectiva y, aunque es un avance personal, se trata de un triunfo agridulce.

Se baja del taxi y contempla entre impresionado e inquieto la entrada. ¿Es una casa o una mansión? Es cierto que no le podían dar muchos detalles, pero… ¿cómo van a pagar esto? El ruido del taxi que se marcha lo hace reaccionar y se decide a abrir la verja. Debe haber una alarma silenciosa conectada, porque enseguida se ve una silueta en una de las ventanas frontales.

La luz del portal se enciende, y Mav abre la puerta.

Lleva pantalones deportivos y una camiseta blanca muy ajustada. Sonríe, pero no se mueve, así que Ice deja toda su frialdad a un lado y se lanza a correr hacia la casa. Sube de dos en dos los escalones, deja caer la mochila reglamentaria y lo toma en sus brazos.

Mav se deja llevar y lo abraza con fuerza.

-Bienvenido a casa… -pero Ice lo corta con un beso.

Se quedan así por unos instantes, solos en el universo de su pasión, hasta que una voz los regresa a la realidad.

-¿Por qué se besan en la boca mamá?

-Ya te dije que las personas se besan así cuando se quieren mucho Brad.

El niño emite un gruñido escéptico.

-Yo quiero a Jake y Sam, pero no les pego mi baba. Las personas mayores son asquerosas.

Ice se le queda mirando incrédulo. Mav se echa a reír entre sus brazos.

-Ya regresaremos al tema cuando tengas quince -zanja Carole y los mira. -¿Van a entrar?

A partir de ahí todo es hermoso y un poco confuso.

Ice entra, pero apenas pasa del recibidor porque Jake, Sam y Brad lo lanzan al piso con la fuerza de sus abrazos.

-Bienvenido a casa, cariño -dice Sarah y le da un beso breve en los labios.

El gesto provoca otro ruido de desagrado de Brad. Así comprende que el problema no es que se besara con Mav, sino la naturaleza de los besos en la boca. ¡Oh!  

-Dejen que Icepá se levante para lavarse las manos -ordena Sarah y lo ayuda a salir de debajo del revoltijo infantil.

Cuando regresa del baño, Carole ya ha puesto en la mesa del comedor -que debe alcanzar para doce comensales- un plato de papas gratinadas y pollo a la naranja. Tom come con Mav y Sarah en los asientos a sus lados y Brad al frente. El niño suelta como veinte palabras por segundo al aire, ansioso por contarle toda la aventura de tener una casa nueva. Ice no entiende mucho en concreto, pero queda claro que Brad es feliz, que Jake y Sam están felices -¿desde cuándo Brad les llama hermanos?-, y que vivir en University City es lo mejor del mundo.  

De pronto son las nueve, es la hora de dormir de Brad y él mismo empieza a bostezar.

-Tu cuerpo cree que es casi media noche -dice Mav en lo que lleva el plato y los cubiertos al fregadero de tamaño industrial en la enorme cocina al fondo de la casa.

-Ven -de nuevo la mano cálida de Sarah lo guía-, dejemos que Mav se encargue de cerrar las puertas acá abajo.

En el piso de arriba, entran a una habitación pintada de azul claro con una cama muy grande. Se le ocurre que cabrían hasta cuatro personas.

-Empieza a quitarte el uniforme, en lo que busco una pajama.

Él asiente, pero su cerebro propone una idea mejor: empieza a caminar hacia la cama.

-No, no, no, no -Sarah lo detiene por el hombro. -Nada de meterte ahí con el polvo del camino.

-Vamos Ice -de repente Mav pone un brazo alrededor de su cintura y lo hace caminar en otra dirección-, necesitas una ducha caliente.

Tom hace un puchero, pero se deja llevar hacia el cuarto de baño. Mav se mete en la ducha con él, y menos mal, porque está tan dormido que no puede ni manipular el jabón. En cambio, las manos de su amante se mueven seguras y tiernas por su cuerpo. El masaje que le da al restregarlo y la placentera sensación de los chorros de agua tibia en su cuerpo acaban de sacarle la poca fuerza que le queda.

Tom apoya la frente en la pared azulejada y cierra los ojos.

-¡Oye! No, no te duermas todavía. ¡Sarah! Ayúdame a sacarlo de aquí.

Pete y Sarah se las arreglan para sacar a Tom de la ducha, secarlo y sentarlo en la cama. Comprenden que será demasiado difícil ponerle la pajama, así que se conforman con un par de calzoncillos y lo arropan.

Lo despiertan las risas. Tom gira hacia el origen del ruido y abre los ojos lentamente. La habitación está en penumbras, pero puede reconocer a Sarah y Pete al otro lado de la cama. Ella está sobre su espalda, con el pelo negro recogido en dos gruesas trenzas y con las manos debajo de la cabeza. Él está sobre ella, codos apoyados en el colchón para no sofocarla con su peso. Sarah lleva un camisón de dormir. Mav tiene el torso desnudo. Hablan en susurros y se sonríen con ternura.

Tom se mueve de nuevo y el cambio en el colchón hace que la pareja lo mire.

-Buenos días -dice ella.

-¿Dormiste bien? -pregunta él y se gira para besarlo sin dejar de estar en contacto con Sarah.

-Si -responde aún desorientado-, dormí bien. ¿Qué hora es?

Ella se gira y consulta el reloj despertador en la mesa de noche.

-Casi las siete de la mañana.

Ice asiente y se queda callado. Aún está un poco confundido por el cambio de hora y las tensiones acumuladas, pero eso que vio… Suspira y se sienta en la cama, la espalda apoyada en el cabecero.

-¿Cuándo ocurrió -hace un movimiento circular con el dedo índice en dirección a Sarah y Pete-… esto?

Sarah suelta un gemido y se aparta de Mav como si le hubieran dado una descarga eléctrica. Su rostro es una máscara de terror. Él se queda de rodillas en el centro de la cama. Dedica una breve y furiosa mirada a Tom, pero enseguida se gira hacia ella y le habla con voz suave, como si se tratase de un animal asustado.

-No, no pasa nada Sarah, cálmate. No hicimos nada malo. Yo lo sé, tú lo sabes. Respira ¿si? Eso es, respira conmigo. Voy a acercarme un poco, para que sientas mi respiración. ¿De acuerdo? -y extiende una mano hacia ella. -Mírame y vamos a respirar. Adentro -hace un gesto exagerado de inspirar- y afuera -expira de modo exagerado también. -¡Muy bien! Adentro y afuera. Adentro y afuera. Ahora vas a tomar mi mano ¿si? -ella hace un gesto mínimo de asentimiento- Si, claro que sí. Toma mi mano Sarah, no hay nada que temer.

Por fin ella estira el brazo y toma la mano extendida de Mav. Él entrelaza los dedos y le da un tirón suave. Sarah se lanza hacia su pecho y Mav la envuelve entre sus brazos.

-Está bien, está bien -canturrea-. Todo está bien.

-Dijiste que él estaba de acuerdo -dice ella por fin.

Mav le acaricia el pelo.

-Claro que Ice está de acuerdo -responde con voz suave. -Esto es solo un malentendido.

Al mismo tiempo mira a Tom con una dureza que hace años no le mostraba. Este es el rostro de Pete “Maverick” Mitchell en Top Gun, cuando aún eran enemigos.

-Si, Sarah -se obliga a decir Ice-. Es solo un malentendido. Debes disculparme, todavía tengo la mitad de la cabeza en Somalia.

-Tiene la cabeza en Somalia -repite Mav-, por eso no recuerda que tendrá otro bebé en cuanto se case -concluye con tono sarcástico.

¡Oh! Si, eso. El plan de Mav para catapultarlo a la viril respetabilidad de los altos mandos.

-Pero no recuerdo que ustedes fueran tan íntimos antes.

Mav mira a su amante como si dudase de su inteligencia.

-¿Cómo exactamente creíste que haríamos el bebé? ¿Esperabas que Sarah abriese las piernas y pensara en su deber con el Imperio Americano?

-¿Honestamente? Pensé que haríamos inseminación artificial casera.

Ahora es Sarah la que hace un ruido burlón y mira a Tom con incredulidad.

-La efectividad de la inseminación artificial casera es similar a la de las relaciones sexuales, con la diferencia de que Mav tendría que depositar la muestra y luego me inyectarías el semen, proceso durante el cual corremos el riesgo de que el esperma se deteriore por los cambios de temperatura o yo sufra daños por roces de la jeringuilla con la pared vaginal.

-Además, si Sarah y yo estamos enamorados de ti, le dije que tenía sentido ver si podíamos enamorarnos mutuamente. Hasta ahora nos gustamos bastante.

Tom mira sorprendido a Sarah.

-¿Qué?

-¿Qué de qué? -repite ella confundida.

-¿Estás enamorada de mí?

Ella se separa de Mav y se yergue.

-¿Eso que tiene de extraño? Cougar se enamoró de ti, Mav se enamoró de ti, yo me enamoré de ti -se encoge de hombros. - Eres un hombre maravilloso.

-Opino que no hay nada más lógico en el mundo que enamorarse de ti. Cuando seas almirante tendrás una fila de oficiales donde quiera que vayas, arriesgando sus vidas para probarte su amor.

Tom tuerce los ojos.

-¡Cállate Mav! Sarah -toma aire para intentar calmarse. -Sarah, no puedes estar enamorada de mi, ¡somos hermanos!

-Legalmente soy prima hermana de Raquel Seresin, pero de Thomas Kazansky no soy nada. Además, Ice, nos conocimos cuando tu tenías veintiocho años y yo veinte, y nos acompañamos durante nuestro primer embarazo. ¡Jamás tendremos una relación de hermandad!  

La lógica de sus argumentos es irrebatible.

-Pero yo soy gay. Jamás me interesaron las mujeres. Tu eres muy bella, pero eres una mujer.

-Está bien -asegura ella-, podemos comprarnos dildos a juego y pensar en Mav mientras esté en sus misiones imposibles.

-Pues…

-Vamos Ice, no vas a decir que no te halaga tenernos a ella y a mi a tus pies. Solo déjate amar ¿de acuerdo?

Mav se inclina para besarlo, Ice responde inmediatamente. Cuando se separan, Mav se gira y besa a Sarah con la misma pasión. El rubio se queda mirándolos y decide que el plan de Mav es, al menos por ahora, muy agradable de ver. Comprende que puede ser cariñoso con Sarah, aunque su cuerpo no le inspire el mismo ardor físico que le provoca Mav.  

No dejan la habitación hasta pasadas las nueve de la mañana.

Las bodas están previstas para el sábado 26 de marzo, pero el 23 a medio día llega la orden de ponerse sobre las armas hasta que se aclare si el “Desastre de la Rampa Verde” en la base aérea Pope de Carolina del Norte fue un accidente o terrorismo. Ice y Mav salen hacia Miramar casi sin ponerse los uniformes. Al menos tienen suficiente claridad de juicio para ir por separado: Tom en su auto, Pete en su Kawasaki. Tarde en la noche hay suficiente evidencia de que el choque entre el F-16D Fighting Falcon y el C-130E Hercules se debió a una serie de trágicos errores humanos, pero la consciencia de que más de veinte personas han muerto amarga el ambiente.  

La fiesta por el tercer cumpleaños de Jake y Sam ya está planeada para el sábado 2 de abril. Así que deciden posponer las bodas para el sábado siguiente, con la esperanza de que no ocurran más emergencias de seguridad nacional.

Tom se emociona mucho durante el cumpleaños. Es la primera vez que está para un cumple de Jake, y como el niño expresa simpatía hacia él, no tiene necesidad de frenar u ocultar su cariño. Jake y Sam solo llevan viviendo juntos tres meses, pero ya se comportan como hermanos de toda la vida: Jake repite frases en lakota que escucha de Sam. Sam llama a Brad hermano mayor, como lo hace Jake. Las personas invitadas, personal de la base y colegas de las clínicas donde trabajan Carole y Sarah, pronto les están llamando cekpápi (gemelos), como hace Sarah.

Mav se toma muy en serio el objetivo de embarazarles. Lo hace por motivos prácticos: se va en una misión de diez meses a Bosnia y cualquier coincidencia de fechas entre sus visitas y un embarazo podría atraer sospechas. Lo hace por motivos sentimentales: su amor es fresco e intenso, puede ver rasgos de Tom en ella -en especial el corte de la cara y la forma de las manos- y la idea de ayudar a traer otro bebé Kazansky en el mundo es hermosa. Lo hace por motivos hedonistas: las combinaciones que permite amarse entre tres son extremadamente placenteras.

Sarah no tiene menstruación en mayo. En lugar de comprar una prueba de embarazo, celebran haciendo el amor con más intensidad aún.

La fiesta de cumpleaños de Bradley, el 27 de junio, es una despedida.

-Bueno, Brad -le dice Mav serio esa noche. -Me voy de misión, pero te dejo a Ice, él será tu papá si tu quieres.

El niño lo piensa un poco.

-¿También puede ser papá de Jake?

Mav sonríe. Es una sonrisa amarga, pero el niño no se da cuenta.

-A Ice le encantará ser papá de Jake también. A cambio, tu serás el hermano mayor de Sam.

-Es justo -asiente Brad.

-Algo más, te dejo un regalo muy especial con Sarah.

-¡Yo se! -le interrumpe el niño. -Oí a Icepá y iná (madre) Sarah diciendo que van a tener un bebé. Seré hermano mayor otra vez.

-Así es. Serás hermano mayor otra vez. En esta ocasión, tu misión es contarme todo lo que pasa con el bebé. ¿Podrás hacer eso en tus cartas?

-Claro que si, Mavpá -y Brad lo abraza-, soy tu apoyo confiable en tierra.

Pete “Maverick” Mitchell se reporta a servicio en la base naval de San Diego el 28 de junio de 1994 a las 8 am. Es enviado al portaviones USS Eisenhower como parte de las patrullas navales aéreas de la operación “Guardia Afilada” que bloquean Yugoslavia con una fuerza conjunta de la OTAN. La operación termina en el verano de 1996.

CAPÍTULO 7: 1996: http://palabraspulsares.blogspot.com/2023/08/la-culpa-es-del-conejito-7.html

NOTA: 

Vocabulario
Lakota = Español
cekpápi = gemelos
iná = madre

 

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