¿Qué es un fanfic?

Fanfiction (lit. ficción de fans), relatos de ficción escritos por fans de una película, novela, programa de TV, trabajo literario o dramático, donde se utilizan los personajes y situaciones del original y se desarrollan nuevos papeles para estos personajes. El slash es un género de fanfiction de temática homosexual. El término "slash" suele quedar reservado para las relaciones entre hombres; para las mujeres se emplea femslash, f/f slash o femmeslash. Aclarado el asunto: ¡Empieza el viaje!

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30 abril, 2007

EN BUSCA DE UN SUEÑO 14

Un examen oral de inesperados frutos

Igor abrió los ojos de golpe y contuvo las ganas de sobarse la pierna donde Boris le había pateado.

-Cinco de noviembre del año cinco de la Cuarta Edad del Sol, profesor.

Michael Eranion -Lord Michael de Oro a sus espaldas- le miró a los ojos sin pestañear y acarició su larga barba de color castaño claro.

-Es una afirmación interesante -concedió al fin y caminó de regreso al frente del aula.

El cuerpo del viejo profesor proyectó una sombra rechoncha al meterse en el campo del proyector, y las últimas líneas de la famosa "Carta de Ecthelion a Barahir con motivo de la boda del primero", se deformaron sobre su espalda.

El profesor Eranion llegó al frente y giró con un brillo divertido en sus ojos azules.

-Y dígame, señor Fedorov, ¿cómo ha llegado usted a esa certeza que eludió a los historiadores en los últimos seiscientos años?

Igor tragó en seco. No podía decir que, antes de la patada de Boris, soñaba sostener la carta original entre sus manos, pero tampoco dejaría que Lord Oro lo humillara. Se puso de pie.

-Mis argumentos son tres: el valor sobrenatural concedido a los números en la cultura edain, la fecha probable del fin de la segunda cosecha y el estado de las comunicaciones en el interior de Gondor en esa época.

Por primera vez, deseó que el viejo le cortara para burlarse de sus ridículos métodos y espantosas teorías, pero, para su horror, Michael Eranion se sentó tras la mesa y movió la mano, invitándole a continuar.

El jove carraspeó para ganar tiempo, y repasó sus posibles opciones. ¿Por qué confiar en lo que leyera en una expriencia onírica? El no era fanático de Freud, pero... ¿En verdad su teoría era mejor que las mil y una que intentaban fechar la famosa "Carta..."? Personalmente, Igor no consideraba esa fecha importante, pero las personas tienen una insaciable curiosidad por las vidas ajenas y, si se trata de personajes históricos... ¿Acaso dejaba de ser chismografía porque se refiriera a la vida personal de dos hombres muertos casi veinte siglos atrás? A Igor le parecía que no, que todavía estaban profanando la intimidad de alguien.

Los dedos del profesor tamborilearon sobre el pesado buró de madera oscura. Igor tomó aire y comenzó su exposición.

-Primer argumento: el valor místico de las cifras.

"Ecthelion hijo de Igram era un hombre supersticioso. No lo sabemos solo porque fuera usual en su época, sino por documentos y crónicas que lo mencionan. Si los narradores lo resaltan como elemento distintivo, debemos suponer que superaba los estándares de la época. A principios de la Cuarta Edad, la mayoría de las supersticiones entre las clases elevadas de los edains y eldars se basaban en la numerología. De hecho, algunos documentos sobrevivientes revelan que, aun en temas tan pedestres como informes de grano, el Asistente del Senescal insertaba combinaciones numerológicas elementales para el buen augurio. De ello se deduce que, en una carta donde se jugaba tanto, no dejaría de incluir algún conjuro de ese tipo.

"¿Qué sabemos de esas supersticiones relativas al poder de los números? Varias sobreviven entre nosotros: el tres es nuestro número sagrado, como en muchas otras culturas; el nueve (tres veces tres) se considera de pésimo augurio; y los números primos menores de veinte (1, 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17 y 19) formaban la combinación misteriosa de nueve elementos indivisibles. "Por tanto, cualquier deducción respecto a la "Carta..." debe considerar que, en una zona tan obviamente matemática como la fecha, sería imperdonable no insertar un conjuro mumerológico relativo al 3, donde no puede aparecer el 9 y es probable que una, o varias de las cifras, sean primas.

Igor hizo un alto para tomar aire. Tampoco esta vez el profesor Eranion se burló, sino que se puso de pie y escribió en el pizarrón:

ELEMENTOS DEDUCTIVOS DEL PRIMER ARGUMENTO

Invocación al 3 --> Asunto sagrado

Protección frente al 9 --> Evitar malos augurios

Uso de cifras primas --> Invocación al poder, la fuerza, la indivisibilidad


Los alumnos le vieron sintetizar la tesis con asombro. ¿Se estaba tomando la atropellada exposición de Fedorov en serio? Bueno, una cosa se sabía en esa aula: lo que Eranion ponía en la pizarra era para copiarlo.

Dividido entre el miedo y el orgullo, Igor atacó la segunda parte de su loca teoría.

-Segundo argumento: la fecha probable del fin de la segunda cosecha.

"El clima suave de Ithilien permitía una segunda siembra entre junio y julio, era el grano del verano, y se cortaba entre septiembre y octubre. Esta cosecha, más que depender de su madurez, dependía del clima, pues las primeras tormentas podían estropear el trabajo de meses. A eso se refiere Ecthelion cuando dice "estoy convencido de que la ausencia de noticias se debe a tu muy ocupado tiempo". Sin embargo, esa es solo una de las tantas provocaciones ocultas en el texto. Ecthelion no pone "la espera de la cosecha debe tenerte tenso", sino "la cosecha de la cebada de verano te debe mantener en actividad". O sea, ya pasaron septiembre y octubre, el poco grano que se sembró en la segunda vuelta ya fue cortado y viaja a los silos, pero tu no haz escrito.

"Eso nos sitúa la carta en un margen de cuatro a cinco semanas, porque este era el momento en que todo señor se ocupaba de poner al día su correspondencia: tras la cosecha de verano y antes de que las primeras heladas volvieran imposibles los caminos para el correo regular. No podemos olvidar que Ecthelion estaba tratando de provocar a su amante, y, para que su carta no pudiera ser fácilmente desestimada, debía esperar a que el correo desde Ithilien del Sur llegara, de modo que pudiera acusar al otro de abandono, pero no tanto como para que otros mensajes comunicaran la noticia de su boda, o la ira de Barahir sería difícil de orientar.

Igor se detuvo. Alguien, probablemente Boris, le puso un vaso de papel con agua entre las manos y lo bebió de un trago. Resopló y vio como el profesor escribía:

ELEMENTOS DEDUCTIVOS DEL SEGUNDO ARGUMENTO

Margen entre el fin de la cosecha de verano y el invierno --> cinco semanas

Tiempo de viaje del correo de I.S. a M.T --> diez a doce días


A medida que veía las palabras aparecer en la negra superficie del pizarrón, una extraña seguridad se adueñaba del joven. ¿Estaría soñando? Si de veras lograba construir una teoría plausible –ni en sus más locos sueños esperaba saber la fecha exacta– podría pasar a recoger su permiso para los archivos en menos de una semana, ¡e incluso le darían las gracias por investigar para la Universidad!

Igor tomó aire y siguió adelante.

–Tercer argumento: el estado de las comunicaciones en el interior de Gondor.

"No podemos saber a estas alturas si ese compromiso surgió de su rabia por la huida de Barahir o de las intrigas de Imrahil el Medio Elfo. El caso es que entre agosto y noviembre ya Ecthelion había comprendido que no deseaba casarse con Lothíriel de Dol Amroth.

¿Qué hacer? Llamar a Barahir para que lo rescate, pero sin perder la dignidad. El siempre fue el maquiavélico de la pareja, sabe que con muy poco su amante regresará y le pondrá en tal "apuro" que tendrá que renunciar a la boda.

El objetivo queda develado: Ecthelion no escribió esa carta para restregarle en la cara a su amante una boda que no desea, al contrario, él espera que el iracundo Barahir regrese a Minas Tirith y le reclame su comportamiento. Por eso, y porque después de todo lo quería, tenía que darle oportunidad de llegar antes de que se celebrara la boda. Detengámonos en la fecha: "La unión tendrá lugar el día siguiente a la Fiesta de la Nevada, durante la puesta de sol." Para los gondorianos de entonces, como los de ahora, casarse en invierno era un sacrilegio. La Fiesta de la Nevada era el inicio oficial de la estación oscura, y un enlace con la última luz del sol de otoño era lo más escandaloso que se podía imaginar. Esa fecha era prerrogativa del novio, y se fijó en el límite de lo posible, lo cual nos revela a un hombre total y absolutamente renuente.

Por eso finge desdén y escribe "Si decides venir, tus habitaciones en palacio estarán listas", pero le dice la fecha y hora exactas. Con mayor razón, debía estar seguro de que la nota llegaría a tiempo para que el jinete remontara la cuenca del río Poros, tomara el transporte fluvial Palargir-Osgiliath, y cruzara el Pelennor. Esa que describo no es la ruta más rápida, pero si la más segura y accesible.

Si, estaba el sistema de comunicaciones militares por tierra. Las postas trazaban una línea casi recta entre los ríos Sirith y Erui y disponían de un puente de balsas directamente desde Lossarnach a Pelennor. Pero ese camino no podía hacerse sin escolta y sin el sello real, sello que Barahir había devuelto a Legolas antes de dejar la ciudad, en gesto de renuncia a su cargo de escudero.

Otros argumentan que podía ir a caballo hasta Osgiliath por la orilla sur del Anduin y tomar uno de los tantos transportes que cruzaban de Ithilien a Pelennor. Quienes así piensan olvidan que la Carretera de Harad distaba mucho de ser una zona segura en el quinto año del reino de Elessar I. No había puestos de recambio de caballos, ni pueblos, ni granjas, en cambio los orcos y sureños merodeadores siempre podían disfrutar de un exquisito plato de carne edain.

Esas dos rutas implicaban más demoras que beneficios por los trámites que implicaban y las personas que, indefectiblemente, tendrían que acompañarlo. Por la ruta principal Barahir podía viajar solo sin temor, y apenas perdía dos días de marcha respecto a la ruta más eficiente, o sea, tenía entre trece y catorce días de viaje.

Tampoco esta vez Eranion dijo nada. Sino que asintió gravemente y volvió a escribir en el pizarrón:

ELEMENTOS DEDUCTIVOS DEL TERCER ARGUMENTO

Fecha de la Boda --> Ultimo día posible del año (21 al 22 de diciembre)

Ruta más segura y eficiente de viaje --> 13 o 14 días


Con creciente asombro, los alumnos le vieron buscar entre sus diapositivas. El texto de la carta fue sustituido por un calendario ilustrado del tercer trimestre del año.

–Fedorov, venga acá.

Igor se adelantó despacio, sentía como sus compañeros de aula lo miraban con admiración y miedo. El también tenía miedo… ¿no estaría soñando todavía? Ya frente al estrado, Lord Michael de Oro puso el marcador en su mano y señaló al gráfico.

–Solo queda hacer el resumen.

Igor tragó saliva. ¿Por qué tanta amabilidad? Si, faltaba el resumen, el triunfo o el desprestigio total. Se encogió de hombros, al fin y al cabo, la suya era la teoría 1001 respecto a la desgraciada carta.

–Ese año el invierno llegó pronto, la primera nevada se reportó el 15 de diciembre en Bree y la tormenta llegó a Minas Tirith el 19. Barahir llegó al puerto de Osgiliath esa tarde, tras veinte días de azarosa navegación, por el viento en contra y la oscuridad asociada a las nubes bajas. Eso significa que montó en Pelargir el 30 de noviembre. A caballo, desde allí hasta el punto más lejano de la cuenca del Poros, se tardaba unos cuatro días. Pongamos que Barahir tardó veinticuatro horas en salir de su hacienda, o sea, la carta estaba en sus manos el 24 de noviembre.

Igor marcó el tercer jalón en su repaso de la ruta del mensaje y se detuvo. Sintió que, a su espalda, el resto del aula contenía el aliento junto a él. ¿Eso era lo que había visto el profesor Eranion? No, no podía derrumbarse así. El estaba seguro de que… ¿seguro? ¡Solo era un sueño! Pero un buen sueño…

Piensa Igor, piensa. Este es el hueco donde todos cayeron antes que tú. Las fechas en disputa difieren a partir de aquí, pero solo tú pensaste que el maricón de Ecthelion trataría de enredar a su marido con números… ¿Números? ¿Números primos? Antes mencioné el cinco y el once… El conocía los mecanismos de transporte de correo ¿no? ¡Si! Tiene que ser eso.

–A partir de este punto, nuestro análisis debe tener en cuenta el sistema de distribución de correo real, que el mismo Ecthelion prescribiera en su viaje como secretario de Geniev, un par de años antes. Las cartas se ordenaban en bolsas por distritos que eran reunidas en pacas regionales. Cada día salía correo regular para cada región del reino, en la cabecera regional las pacas eran repartidas por distrito y allí entregadas a mensajeros especializados. Todo este personal tenía días de descanso y distancias mínimas que recorrer en cada jornada.

Igual que se asumió que Barahir tomaría la ruta potencialmente más rápida, muchos asumen que la carta debió ser enviada por mensajeros alados, que tardarían unos diez días en alcanzar la granja en Ithilien del Sur. Eso no tendría sentido, si Ecthelion necesitaba que Barahir se sintiera ofendido por su desprecio no podía enviarle un mensajero personal, sino que debía confiar en el correo ordinario. Por supuesto, confiar no significa dejar al descuido.

¿Cómo ocuparse de algo que se entrega a un engranaje ciego? Con supersticiones. Ese era el tipo de cosa que se le daba a Ecthelion, calcular supuestos días de buen augurio para las estaciones del viaje de su llamada de auxilio.

Si la carta llegó a Barahir el 24 es porque salió de Pelagir hacia el Poros el 20, porque llegó de Minas Tirith el 19, atención sobre este número primo, porque salió de la Ciudad Blanca entre el 7 y el 8, nunca el 9, y fue empacada entre el 6 y 7 de noviembre. Para estar en la Casa de los Misiones el 6 al amanecer, y asegurar así su inclusión en la paca del 7, tenía que haber sido escrita y sellada la noche antes, a más tardar. Sabemos que el día 2de noviembre Ecthelion tuvo una gran pelea con su prometida y el 3 viajó a la colonia élfica de Ithilien. El nunca habría escrito algo de tal importancia un día 4, por lo que nos queda…

Igor trazó un círculo de yeso alrededor del elusivo 5 y giró a enfrentar a su auditorio.

En realidad, él mismo no estaba seguro de qué esperaba, pero, ciertamente, no era ver el salón lleno. Obviamente, en algún momento la noticia de su teoría –la 1001 sobre la Carta de Ecthelion a Barahir– había corrido por la escuela y ahora alumnos de varias facultades y casi todos los años estaban tomando notas y contemplándole en silencio.

Hubo un batir de palmas en el fondo, por entre las cabezas de los alumnos conocidos y desconocidos, Igor logró ver una figura morena y delgada que se acercaba. Vestía de negro.

"Por los Valar"

Deseaba correr, huir muy lejos, donde la vergüenza de hacer el ridículo frente a él no le alcanzara. Eso deseaba, pero no lo hizo. Igor permaneció firme, en pie, tratando de controlar su respiración –que ya no estaba agitada por la alocución– y de mantener sus ojos firmes.

La figura se abrió paso entre la multitud y llegó al estrado, dejó de aplaudir y le dedicó una mirada apreciativa.

"Como si tazara algo que piensa comprar" pensó Igor con rabia.

–Ha sido una demostración excelente, señor Igor Sergueievich, conmovedora.
–Alteza…
–¡Silencio! –ordenó el Príncipe Telcontar con voz baja y dura. –No soporto cuando la gente empieza a quitarse méritos. Es hipocresía o estupidez y ninguna de las dos cosas me agrada –se volvió hacia el profesor. –¿Dónde tengo que firmar?
–¿Firmar? –repitió Eranion desconcertado.
–Pero qué cabeza tan distraída la de usted, curunir Eranion. Hay una orden por ahí, creo que es de 1814 o 1820, se asignarán quinientos arani al que deduzca acertadamente la fecha de esa carta –se volvió a mirar a Igor con rapidez. –Se que eso no es mucho, pero hace casi 200 años era una pequeña fortuna.
–Yo no…
–Ya se que no lo hizo por el dinero –le cortó el Príncipe. –Pero no quiero que nadie me acuse de apropiarme de los fondos de la Escuela –sonrió al profesor, era una sonrisa lobuna, cruel. –Cuando tenga listo el documento me contacta ¿si? Y de paso les doy por fin el original.
Hubo gemidos de asombro en el aula.
–¿El original? –balbuceó Igor inseguro. Si el original existía entonces para qué…
El Príncipe se miró la punta de su brillante zapato de charol y metió su pulgar por debajo del segundo botón de la camisa.
–Empezó como una apuesta: Yo dije que la Casa del Saber no merecía otra copia íntegra solo para dejarla quemar en el primer accidente, algún chupatintas dijo que no necesitaban el documento para saber su fecha, yo dije "¿de veras?". Cien años después nadie daba con el día, pensé que no ponían suficiente esfuerza y se me ocurrió lo de los 500 reyes. Bueno, al final no hizo falta. Me alegro.

El Príncipe se volvió al público y sonrió, pero Igor, que estaba cerca, pudo ver que, como de costumbre, la risa no le llegaba a los ojos.

–Ha sido un placer compartir con ustedes este momento histórico. La clase ha terminado.

Los jóvenes se marcharon en apretados corros, pareció que Eranion quería quedarse, pero una mirada le advirtió que la orden también se aplicaba a él. En pocos minutos solo quedaron Igor, Boris y el Príncipe.

–Hola primo –saludó el Telcontar al Vorondion. –¿Crees que podamos comer juntos?

TBC…

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