¿Qué es un fanfic?

Fanfiction (lit. ficción de fans), relatos de ficción escritos por fans de una película, novela, programa de TV, trabajo literario o dramático, donde se utilizan los personajes y situaciones del original y se desarrollan nuevos papeles para estos personajes. El slash es un género de fanfiction de temática homosexual. El término "slash" suele quedar reservado para las relaciones entre hombres; para las mujeres se emplea femslash, f/f slash o femmeslash. Aclarado el asunto: ¡Empieza el viaje!

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23 abril, 2007

EL SEGUNDO REGRESO DEL REY 4

DIGNIDAD REAL

La cancelación de la boda no trajo mayores complicaciones, pues nunca se hizo anuncio oficial al respecto. Las provisiones acumuladas se usaron para dar un banquete de bienvenida a los elfos y, para justificar su largo viaje, se incorporaron al menguado personal de las Casas de Curación. Incluso Arwen pareció despertar al cuidar con paciencia infinita a los huérfanos de la guerra. Pero Legolas ensombreció. Parecía distraído, salía a cazar orcos con Gimli, Eowyn o los medianos con demasiada frecuencia, evitaba de manera manifiesta quedarse a solas con el Rey.

Dos semanas después el elfo se presentó en las oficinas del Palacio a pedir una audiencia real con toda la formalidad posible. Faramir, que recibía las solicitudes, no supo cómo entender aquello.

–¿Quieres que pierda mi cargo príncipe Legolas? El Rey montará en cólera si te pongo en la lista como a un solicitante más.

–Es que no se trata de mí Faramir, sino de un mensaje oficial de mi padre Thranduil.

–El Rey fue tajante: su familia adoptiva y los miembros de la Comunidad no piden audiencia, entran y hablan con él.

–Bien, entonces mañana hablaré con él. –casi alcanzaba la puerta del despacho cuando una idea pareció asaltar a Legolas, volvió a acercarse al senescal– Faramir, ahora que Aragorn no se casará con Arwen, ¿qué dicen los nobles?

¡Con que al fin lo mencionaba! Faramir sintió que las esperanzas renacían en su interior. Pero debía actuar con cautela.

–¡Ay Legolas! Eres el primero que me lo pregunta preocupado por el Rey. Ellos están decepcionados y aliviados, sí, pero más lo segundo que lo primero. Una extranjera como Princesa Consorte no les hacía gracia, pero tenían que aguantarse porque era un compromiso previo de Aragorn, de Aragorn como hombre quiero decir. Y nuestros nobles y súbditos prefieren a una elfa en el trono antes que un Rey digamos… poco honorable.

–¿Poco honorable? ¿Son tan fuertes los prejuicios aquí?

–Pueblo antiguo y anticuado, es una pena. No soportarían de buen grado a un soberano que no encajase en el modelo aceptado de “Caballero” y por eso estaban dispuestos a aceptar su enlace con Arwen, ella era su “Dama”.

La voz del elfo es casi un hilo.

–¿Y ahora?

–Las facciones se mueven. Ya le han presentado a dos candidatas de la más rancia aristocracia, pero ni siquiera quiso saber sus nombres. Por ahora se escuda en que su vida será larga y tiene tiempo para escoger, pero –Faramir se detuvo y trató de dar un tono casual a sus palabras– sabemos que ninguna mujer lo va a satisfacer en realidad ¿no?

Legolas sintió sus orejas arder y se alegró de haber dejado suelto su cabello. Trató de fingir a su vez.

–Satisfacción, amor, son palabras poco frecuentes en la vida de un Rey. Soy un príncipe Faramir, sé que la Dignidad Real es una carga pesada.

–Y yo soy un Senescal, y sé que los elfos no son los únicos que pueden morir de amor. Los prejuicios matan amigo mío, sin embargo, ¿lo has pensado? el Rey fue muy valiente al cancelar esa boda. Creo que Elessar I está a un paso de reinventar la Dignidad Real de la antigua Gondor.

–¿A un paso de qué?

El senescal casi había perdido la paciencia: la inocencia de los elfos no dejaba de asombrarle, su indiferencia hacia la muerte o el dolor espiritual era exasperante. ¿De qué le servían a Legolas sus 1500 años si no podía proteger su amor? La misma Arwen, con sus 2700, iba derechito al matadero de la mortalidad sin mover un músculo. ¿Algo habían olvidado los Valar en aquella creación y era un pequeño mortal quien debía hablarles por lo claro sobre la maldad y bondad del mundo?

–Mira Legolas, cuando Aragorn deshizo el compromiso con Arwen, Lord Elrond recordó algo: lo más importante es el amor. Yo quiero a mi Rey, y muchos otros en la ciudad también. Lo queremos tanto que estamos dispuestos a tragarnos nuestros prejuicios con tal de que él sea feliz y eso se revierta en nuestra Gondor. Pero Aragorn no será feliz hasta que ame y sea amado. Solo si él se completa podrá ser un Rey justo y grande. Del resto, formalidades, prejuicios, herederos, de todo eso nos ocuparemos luego.

¿Habría entendido? No podía hablar más claro sin implicarse en un casi complot. Legolas se concentró en el trozo de cielo visible desde las pequeñas ventanas del despacho, una breve sonrisa surgió en su rostro.

–Faramir, me alegra sobremanera que mi querido amigo Aragorn halla escogido un senescal tan fiel. Es una lástima que no todos los príncipes tengan senescales o cancilleres como tú. Ahora debo irme, hasta mañana en la Sala del Trono.

Legolas salió casi corriendo, se sentía lleno de sentimientos contradictorios y peligrosos. Tenía que hallar a Lord Elrond.

El señor de Rivendel estaba en la Casa de los Hijos de la Guerra. Sentado entre los niños, escuchaba extasiado los relatos de su hija sobre la Primera Edad del Sol y la aparición de los valientes Edain. Legolas apareció en una de las ventanas y lo llamó.

–Dime pequeño, ¿qué ocurre?

–Lord Elrond, ¿usted conoce el anuncio que me hace mi padre en su carta de hace dos semanas?

–No exactamente, hablaba de herederos y me preguntó por el carácter de Aragorn… yo estaba demasiado ocupado pensando en Arwen… ¿te explicarás?

–En realidad recibí dos cartas mi Lord, una de mi padre el Rey y otra de mi hermano, por medio de Arwen. En la que usted me dio anuncia, entre otras cosas, la boda de mi hermano Halladad. Debo transmitir la invitación oficial al Rey de Gondor y organizar mi regreso al Bosque Negro para ser testigo de la ceremonia.

–Son buenas nuevas.

–Lo serían, de no ser por las aclaraciones de Halladad. Mi hermano entregó esa carta a espaldas del Rey, asegura que si regreso a casa no volveré a salir del palacio en los próximos cien años. Mi padre desea retenerme allí, incluso por la fuerza.

–Tu hermano no escribiría algo así por gusto, lo sabemos. Legolas ¿haz hecho algo que amerite tu aislamiento?

–Solo se me ocurre una razón: de algún modo mi padre supo que entregué mi corazón a una persona, pero eso no es de su agrado. Thranduil solo teme la deshonra.

Elrond guardo un breve silencio, era un cambio de perspectiva bastante violento, pero encajaba con el severo carácter del soberano del Reino del Bosque.

– ¿Debo suponer que amas a un mortal? –el joven elfo asintió– No, a tu padre no le va a gustar Legolas, ¿ha ocurrido algo… irreversible entre ustedes?

–No tiene que fingir mi señor Elrond, mi padre está tan preocupado que incluso me ha dicho por carta que soy un Elegido.

–¿Thranduil lo escribió? Eso es muy poco seguro. Debió encargarme que te explicara lo que significa ser un Elegido.

–Significa que podré darle hijos al varón a quien ame. Creí que enloquecería al saberlo.

–Eso explica tu extraña actitud en los últimos tiempos. Tu padre debe estar muy desesperado para apelar a ese argumento.

–¡Mi padre me cree un ser sin honor! ¿Imagina que voy por ahí, ofreciéndome? Aún sin ese conocimiento no había creado más lazos que los de mi alma.

–Calma. Es evidente que se esforzaron por pintarle los colores más sombríos a tu relación. En cuanto sepa la verdad te dejará libre.

–Por eso he venido a verlo, usted debe asistir a esa boda, y podrá dar fe de mi comportamiento.

–Lo haré, lo haré. Pero, ¿y tu mortal? ¿Qué dice de todo esto?

–Nada. Todavía no lo sabe, llevo dos semanas evitándolo porque temo… temo su reacción. Todo esto es demasiado extraño para los oídos mortales ¿no le perece?

–Solo conozco a un hombre capaz de comprenderte: mi hijo Elessar. Claro, él lleva sangre élfica en sus venas. Ignoro cuál será la reacción inicial de tu mortal Legolas, pero, si haz elegido bien, hallarán una solución juntos.

TBC...

2 comentarios:

Nuestro mundo dijo...

Me gustan todos los capi que has publicado.
tienes una fans.

Yasmín S. Portales Machado dijo...

Gracias, me alegra te guste la lectura. Quisiera saber cómo llegaste acá.